
La asamblea general de las Naciones Unidas adoptó la resolución que el 22 de marzo fuera declarado Día Mundial del Agua, a partir del año 1993. Actualmente en el mundo cerca de 2,200 millones de personas viven sin acceso a agua potable.
En esta edición de Tribuna Agropecuaria les compartimos artículos desarrollados por organizaciones miembros del Comité de Honduras de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN). Desde la presidencia del comité UICN Honduras, precedido por la Fundación para el Desarrollo Empresarial Rural Funder, a través de David Erazo, se hace conciencia ambiental y que el recurso agua, aunque es renovable, es desaprovechado y peor utilizado de la Tierra.

Día Mundial del Agua
Cada 22 de marzo invita a reflexionar acerca de la importancia de este recurso natural que, en muchas ocasiones se percibe abundante, sin embargo, todavía una de cada tres personas en el mundo no cuenta con agua potable para beber.
Si toda el agua de la Tierra se compactara en una esfera, esta mediría 1,383 km de diámetro y podría acomodarse en el Golfo de México. Parecería muy poca agua, sin embargo, eso no es todo. Si descontáramos el agua salada del mar, la esfera resultante tendría un diámetro de 273 km, equivalente a la distancia entre San Pedro Sula y Tegucigalpa. Lo que es sorprendente, y a la vez preocupante, es que en esta segunda esfera está incluida el agua congelada de los polos y el agua subterránea. Si quitáramos dicha agua nada o poco accesible, la esfera resultante contendría el agua dulce superficial de ríos y lagos. Esta última esfera tendría 56 km de diámetro y podría acomodarse en el Golfo de Fonseca.

UICN
Es la organización ambiental más grande en el planeta. La misión de esta organización es influir, alentar y ayudar a las sociedades del planeta a conservar la integridad y diversidad de la naturaleza y asegurar que cualquier uso de los recursos naturales sea equitativo y ecológicamente sostenible, indicó Ernesto Herrera, presidente de UICN Mesoamérica.
Herrera expresó que la familia de UICN reconoce la importancia del agua, no solo para nosotros como habitantes del planeta Tierra, sino para todas especies de flora y fauna con las que convivimos. Cabe mencionar que Mesoamérica es una de las regiones más biodiversas en el mundo. Esto es un orgullo, pero a la vez, es una responsabilidad conservarla. El comité regional de Mesoamérica de la UICN, está integrado por alrededor de cien organizaciones miembro de la UICN de los países de Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, Belice y México, asume la responsabilidad e identifica la importancia de impulsar soluciones climáticas basadas en la naturaleza a la par de impulsar iniciativas que generen medios de vida para las comunidades locales y que aseguren la conservación de los ecosistemas naturales.
Para el presidente de UICN Mesoamérica, las soluciones tecnológicas para abastecer agua potable son útiles y necesarias, pero nos preocupa la falta de presupuesto público para fortalecer la gestión y protección forestal para que los bosques y otros ecosistemas sigan ayudando para que las personas en las ciudades y en las zonas rurales puedan contar con el líquido vital. Conservando y recuperando la naturaleza en Honduras nos permite, no solo garantizar nuestro acceso al agua en cantidad y calidad, también hacemos frente a la crisis de biodiversidad y fortalecemos nuestra resiliencia ante el cambio climático, finalizó Herrera.

Biósfera de Río Plátano
La Reserva del Hombre y Biósfera del Rio Plátano (RHBRP), no es ajena a los problemas antes mencionados, a pesar de ser una de las áreas protegidas más importantes del corredor biológico centroamericano, declarada como patrimonio mundial natural de la humanidad por la Unesco.
Actualmente, en la zona de amortiguamiento de la RHBRP, en la jurisdicción del municipio de Dulce Nombre de Culmí, Olancho, existen 26 microcuencas declaradas como zona de protección forestal a favor de 7,201 habitantes, de 32 comunidades, lo que corresponde a 4,806.30 hectáreas del área total de la zona de amortiguamiento de la Biósfera de Río Plátano.
No obstante, el acceso al agua de calidad cada vez es más severo, en algunos de los casos las microcuencas están siendo degradadas por la deforestación a causa de la ganadería extensiva y el apoderamiento ilegal de tierras, en otros casos la población no cuenta con áreas adecuadas para realizar un proceso de declaratoria de microcuenca, la mayoría de los afluentes de agua están desprotegidos y están siendo contaminados por residuos químicos utilizados en actividades agropecuarias y desechos fecales provenientes del ganado y de las personas, ya que no se cuenta con un sistema de tratamiento de aguas residuales.
Sin embargo, la población de las comunidades procura mantener a flote su organización social, con la finalidad de realizar gestiones para solventar la problemática a través del apoyo de instituciones locales. Tal es el caso del poblado de Villa Linda, que no cuenta con un área óptima para abastecerse de agua, debido a que se encuentra en uno de los sitios más deforestados de la zona, esta situación ha generado mucha conciencia ambiental en la población, quienes no pierden la esperanza y han visualizado en coordinación con personal del Instituto de Conservación Forestal (ICF) y la Unidad Municipal Ambiental (UMA), la obtención del agua utilizando otras alternativas, como el aprovechamiento del agua de los ríos más cercanos por medio de un sistema de purificación de agua. Lo anterior requiere de una importante gestión de recursos que pudiera encontrar una respuesta desde la cooperación internacional ante la imposibilidad del Estado de Honduras de resolver la raíz del problema.