Nery Alexis Gaitán
La vida diaria se caracteriza por las prisas, el stress, los desajustes de todo tipo a nivel emocional y psicológico. Las personas andamos con la ira a flor de piel; la vida moderna tiende a ser un caos, todo es prisa y malestar. Preciso es hacer un alto en esta desenfrenada vida que nos enferma constantemente. En el proceso del trabajo sobre sí mismos es vital realizar prácticas para eliminar el cansancio que tanto nos agobia, por lo que es urgente aprender a relajarse y a tener un óptimo nivel de concentración para efectuar todas las actividades con más calidad.
Un método rápido de relajación es el siguiente. Debemos trabajar con el prana, energía del universo, diremos que es la parte vital del aire, y se puede visualizar como unas corrientes de energía de color verdeazulado que invaden nuestro organismo y que entran por los pies y salen por la cabeza. Se hacen unas cuantas respiraciones profundas, se inhala por la nariz, se retiene el aire un momento y se exhala despacio por la boca. Al inhalar nos imaginamos que el universo nos brinda salud, bienestar, tranquilidad, etc. Al exhalar nos imaginamos que el prana se lleva el cansancio, las enfermedades, toxinas y todo aquello negativo que tenemos en nuestro organismo.
Después de unas cuantas respiraciones profundas vamos a empezar a visualizar nuestro organismo. Hay que recordar que visualizar es ver con la mente. Así vamos a hacer una respiración completa y nos imaginamos que el prana nos invade desde los pies hasta las caderas. Imaginamos las partes inferiores de nuestro cuerpo sanas, sin estrés, etc. Luego hacemos otra respiración y nos imaginamos que el prana nos invade hasta el cuello y visualizamos todo nuestro cuerpo medio, los órganos sanos, saludables, funcionando correctamente, sin estrés… Finalmente, hacemos otra respiración y nos imaginamos que el prana nos invade hasta la cabeza; aquí visualizamos que se relaja el cerebro, cerebelo, bulbo raquídeo, etc. Ahora ya estamos relajados. Para que la mente no ande divagando, desde el inicio nos concentramos en el corazón, lo visualizamos saludable, funcionando correctamente. Si durante el proceso nos asaltan diversos pensamientos no hay que identificarse con ellos, hay que dejarlos que se marchen y seguimos con la relajación.
La concentración, por su parte, es fijar la mente en un solo sujeto, objeto, un lugar o un determinado curso de pensamiento. En la concentración no hay divagación. Divagar es desconectarse del momento presente y no darse cuenta de lo que ocurre a nuestro alrededor; los pensamientos que se apoderan de la mente nos apartan del momento que estamos viviendo. Lo contrario es la atención consciente, que consiste en darnos cuenta de todo lo que está sucediendo en el instante presente; es decir, lo que estamos viendo, tocando, oyendo, etc. No olvidemos que la concentración es la forma más rápida de obtener información.
Debemos acostumbrarnos a realizar prácticas de concentración cotidianamente porque nos sirven para todo, para eliminar los yoes con más efectividad, hacer una excelente relajación, hacer un desdoblamiento astral consciente, etc. Hay que aprender a estar concentrados en la actividad que estamos realizando en el momento presente, así la haremos con calidad y no divagaremos.
Una buena práctica de concentración es fijar toda la atención en nuestro corazón. Hay que imaginarnos el órgano sano, fuerte, potente, que bombea la sangre con eficiencia, etc. Después podemos imaginarnos que ahí reside el templo de nuestra Madre Divina, nos imaginamos un templo bello, de cristal, una virgen hermosa… Hay que recordar que imaginar es ver. Otra práctica puede ser en algo exterior como un árbol. Observamos el árbol, vemos la forma de las hojas, las ramas, el tronco; así dirigimos nuestros pensamientos solo a pensar respecto al árbol. De esa forma estamos concentrados solamente en ese tema, así vamos ordenando los pensamientos y desarrollando nuestras habilidades de concentración.
Práctica: La relajación y la concentración deben ser prácticas constantes en nuestra vida cotidiana. Debemos practicarlas constantemente y nos daremos cuenta del gran beneficio que nos ocasionan en todos los aspectos de la vida.