Por no estar de acuerdos con la mayoría de los cambios, la dirigencia magisterial da por fracasada la socialización de reformas a la Ley del Instituto Nacional de Previsión del Magisterio (Inprema), señaló Miguel Aguilar, del Colegio Profesional Superación Magisterial Hondureño (Colprosumah).
“Existen algunos casos en los que las reformas benefician a maestros con 2,000, 3,000 lempiras más, pero aún así estos quieren la ley de 1980”, refirió Aguilar, sobre los sectores que dicen apoyar las reformas a la Ley del Inprema.
Aguiar indicó que fuera de eso existe un gran rechazo a enmiendas como la edad de jubilación y el bono de postergación.
Aunque las autoridades de la Secretaría de Educación dan por bien recibidas las reformas a la Ley del Inprema y ya preparan su envío al Poder Ejecutivo, Aguilar indicó que basta ver los videos de las diferentes asambleas de socialización para darse cuenta del rechazo.
Al respeto, explicó que las reformas solo benefician a un grupo minoritario y restan beneficios a la mayoría de docentes y por eso el magisterio quiere conservar la ley de 1980, en la que establece que con 30 años de servicio se alcanza el 90 por ciento de la jubilación docente.
La ley que regía al Inprema en 1980 también establece la designación de beneficiarios para no dejar desprotegida a la familia de un docente, apuntó, para concluir que la normativa que están presentando no tiene esas condiciones de beneficios y discrimina al magisterio joven.