Por: Carlos G. Cálix*
Puedo imaginar la satisfacción que tendría F. A. Hayek si pudiera ver los resultados que a la fecha ha obtenido la Universidad Francisco Marroquín. Que maravillosa visión la que tuvo Manuel F. Ayau hace 50 años al crear junto a otros fundadores una universidad que ha sido catalogada por TheBestSchools.org como la número uno en el mundo para el estudio de la economía clásica liberal, incluso ante renombradas universidades como University of Chicago, George Mason University o New York University. ¡Dios, si hace algunos años hubiésemos tenido al menos a un par de hondureños con esa visión materializada y, si muchos estudiantes se hubiesen familiarizado con las ideas de Mises, Hazlitt, Hayek, Smith o Menger, hoy las condiciones de vida de los ciudadanos serían mayormente favorables!
¡Pero no es tarde! Aún podemos reenfocar al menos a una universidad hondureña o crear un nuevo centro de estudios bajo un eje transversal económico liberal clásico. Aunque la Marroquín es única e irrepetible, debe ser una inspiración. Al respecto Milton Friedman decía “La Universidad Francisco Marroquín es un ejemplo maravilloso y poco común. En pocos años se ha colocado entre las universidades líderes en América Latina, con una influencia muy importante en la región. No conozco otra historia de éxito”. -Al igual que Friedman y los fundadores de la Marroquín, considero debemos crear una nueva, única y exitosa historia, ahora en Honduras-.
En referencia a la transversalidad; algo que me parece apasionante es que en todas sus facultades dan a conocer la “Investigación de la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones” de Adam Smith. Así en otros cursos tratan temas relacionados con la libertad como concepto filosófico. Primordialmente basado en lo que a mí respecta uno de los mejores libros de Hayek: “Los fundamentos de la libertad”. Además de lecturas como “La acción humana” y “Liberalismo” de Mises, centrados en la economía austriaca y la influencia de la filosofía en la historia del pensamiento económico. -Si la mayoría de los profesores de economía y empresa en las universidades hondureñas replicaran este conocimiento, indudablemente tendríamos futuros empresarios con una amplia visión-.
Otro aspecto importante es la cantidad de premios Nobel que han visitado a la Marroquín. Sorprende el número indiscutible de sendos doctorados honoris causa que se han otorgado a lo largo de su historia, particularmente a Henry Hazlitt, Leonard Read, Friedrich A. Hayek, Milton Friedman y Benjamin A. Rogge, entre otros personajes notables como Patrik Schumacher, Leda Cosmides, John Tooby, Gerald O´Driscoll y Dwight R. Lee. Indudablemente ¡Guatemala será un país próximamente próspero y por Honduras debemos hacer lo mismo!
1983 es un año que nos une a la Marroquín debido a que recibió la donación para crear la biblioteca de José Cecilio del Valle, hondureño prócer de la independencia. Biblioteca con el nombre de uno de los hombres más importantes de la historia centroamericana. En Honduras existe ya la Universidad José Cecilio del Valle que debe hacer honor a su nombre y, que a todas luces debe de ser con sus propias ventajas competitivas; defensora de las libertades, estandarte de los principios de una sociedad libre, difusora en su máxima expresión del pensamiento de Valle, en otras palabras, una genuina universidad liberal clásica capaz de convertirse en una casa de estudios superiores que haga valer la libertad.
De no ser así, debemos impulsar un Centro de Políticas Públicas y Negocios que promueva y defienda la libertad. Cuyo objetivo debe orientarse a mejorar las políticas públicas y el liderazgo empresarial para que los ciudadanos puedan vivir en sociedades más seguras, libres, justas y sosteniblemente prósperas en donde se combine la investigación de vanguardia, la enseñanza de estudiantes sobresalientes y la interacción directa con los profesionales que puedan crear un impacto en la solución de problemas, priorizando: proteger la libertad, fortalecer la democracia, promover los derechos humanos, aumentar el bienestar económico, mejorar la sostenibilidad y el liderazgo en la gestión pública y privada.
En 1791 José Cecilio del Valle tuvo que estudiar en la Universidad San Carlos de Guatemala ya que en Honduras no había un centro adecuado. Si bien en el primer cuarto del siglo veintiuno nuestro país cuenta con estupendas universidades, teniendo a la Autónoma en el Top 5 de universidades centroamericanas de acuerdo al QS World University Rankings 2022, en lo que respecta a universidades privadas, siguen siendo Costa Rica y Guatemala quienes llevan la delantera según el QS Latin America University Rankings 2022. Razón justificable para crear una nueva, única y exitosa historia con una universidad liberal clásica que provoque liderazgos que nos conduzcan sosteniblemente a la prosperidad que requiere Honduras.
*[email protected] Carlos G. Cálix es Profesor del Doctorado en Dirección Empresarial-UNAH. Posdoctorado por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur IIESS-CONICET.