Por: Blanca Moreno*
La premonición que Honduras no existirá en el año 2050, podría acelerarse, ante la pretensión de Belice y El Salvador de apoderarse de cayos Zapotillos en el Atlántico y la isla Conejo en el Pacifico.
Según el escritor hebreo Yuval Noah Harari, autor de “Sapiens: de animales a dioses” (2020), el modelo económico y educativo de Honduras está colapsado, lo que la condena a desaparecer.
Lo otro es que no es la primera vez que Honduras, sale perdiendo su territorio original.
-Cómo se han apoderado de espacios que han pertenecido a nuestro país?
Pues, aprovechando los conflictos políticos internos y la ignorancia de algunos gobernantes, que por sectarismos no actúan en su defensa.
Para muestra del descuido:
En 1684, el alcalde mayor de la villa de San Miguel de Tegucigalpa, Antonio de Ayala, ordenó quemar la isla de Meanguera (23.57 kms cuadrados) para evitar que piratas y filibusteros la usaran para el bandidaje. Lo único que quedó fueron los cimientos de la iglesia de Santa María Magdalena de Meanguera.
Antes de quemarla, talaron sus árboles frutales y segaron los pozos de agua dulce. Sus pobladores fueron trasladados a Nacaome.
Ante el abandono, vecinos de La Unión, El Salvador, abonaron, reforestaron y se trasladaron al pequeño paraíso, desde antes de 1821. Nadie reclamó.
En 1916 el municipio de Meanguera del Golfo fue anexado a El Salvador. Habían vivido ya cinco generaciones de salvadoreños. En ese entonces, el gobierno lo dirigía el médico Francisco Bertrand, en medio de una crisis de transición heredada por la muerte de Manuel Bonilla (1913).
Teniendo documentos coloniales, Honduras aceptó el fallo de la Corte Internacional de La Haya en 1992, que cedió por derecho, Meanguera a El Salvador.
Cabe destacar que el primer gobernador de Honduras, Gil Gonzales Dávila, debía su cargo, gracias al bautizo del golfo Chorotega, como Fonseca, en honor a su patrocinador, don Juan Rodríguez de Fonseca. (1522). Desde ahí inició la polémica entre Nicaragua y El Salvador contra Honduras.
Don Gil fundó “San Gil de Buena Vista”, en su entrada por el Caribe. Sus primeros habitantes se desnutrieron por consumir solo zapotes. Cuando se definió la frontera, la exvilla, quedó del lado de Izabal en Guatemala.
Entre 1984-1985 que hubo conflicto interno por la opción “B”, se perdió parte de los Cayos Serranilla, y por poco las islas del Cisne, reclamadas por Colombia (1986) y ratificado en el 2012.
En el Atlántico, Honduras comparte límites con Belice, Cuba, Jamaica, Colombia, Gran Caimán (Inglaterra) y México. En el 2008 se habló de la definición de la línea de demarcación con Cuba. Pero…
Ya es público que se viene un contencioso por los cayos Zapotillos, con Belice. Coincidimos con el geógrafo Noé Pineda Portillo: “si nos descuidamos podemos perderlos”.
Tampoco está lejos que El Salvador con sus planes expansionistas se apodere de Conejo; mientras los políticos se reparten el “pastel” de los tres poderes.
-Será que se cumplirá la predicción del hebreo Harari? O el país desaparecerá por “tuquitos”?
Como dicen los franceses este es un “déjá vu” (algo ya visto).
*Periodista. Alfabetizadora de Adultos.