MUSEO DE ARTE COLONIAL Y RELIGIOSO (COMAYAGUA).

Juan Manuel Aguilar Flores

Del 1 al 11 de agosto 1946, correspondió a Honduras ser sede de la “1° Conferencia Internacional de Arqueología del Caribe”, evento cuya inauguración fue en la Escuela de Bellas Artes (Comayagüela), trasladándose días después a Comayagua, Lago de Yojoa, San Pedro Sula y las ruinas de Copán en Copán Ruinas. La comisión organizadora estuvo asesorada por conocidas personalidades del campo de la arqueología y ciencias afines: Gustavo Stromsvick, Federico Lunardi, Doris Stone y otros. Al evento llegaron representantes de Cuba, México, Puerto Rico, Argentina, República Dominicana, Haití, Estados Unidos, Colombia, El Salvador, Costa Rica, Panamá. La clausura del evento se efectuó en el lugar de su inauguración, recomendándose: “La creación un museo de Arte Colonial y Religioso en ciudad de Comayagua”. Además, fueron dadas directrices para catalogación y conservación de las obras de arte antiguo que existen en poder de particulares, incluyendo la casa del Obispado de dicha ciudad” (1). Acertada la recomendación designársele a ciudad de Comayagua, sede del museo por la riqueza histórica que posee de época colonial e independiente, aparte de haber sido capital de Honduras hasta 1880, al trasladar dicha categoría a Tegucigalpa, en la administración de Marco A. Soto (1876-1883). Mediante acuerdo No. 257, 4 de septiembre 1946, se da creación del museo citado, administrado por la Iglesia, ubicándose en el inmueble del colegio Tridentino cuya construcción data de 1639, con el nombre de Colegio Seminario activo 3 años después. En 1737, inició denominársele Colegio Tridentino (2).

El museo no llenaba los requisitos de la Museografía Moderna y aunque poseía hermosas reliquias en el transcurso de los años no se tomaron medidas para restauración y conservación, menos integrarla en el marco histórico del desarrollo de la ciudad. El museo estuvo en la mira de los saqueadores de utensilios eclesiásticos. Hubo cierta apatía por parte de la Curia de buscar, asesoría del Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH), que le ofrecía capacitarle el personal. El museo además tenía en custodia buen número de documentos de temas religiosos. El autor de este corto histórico en compañía de Sergio Palacios A, historiadores del IHAH, en varias ocasiones se nos negó consultar documentos allí depositados (3). Lastimosamente un incendio en 2009 destruyó totalmente el inmueble, rescatándose parcialmente del elemento ígneo pocas piezas religiosas y algunos manuscritos (4) (Fotos El Heraldo 18-Sept.2010). Posteriormente el inmueble fue restaurado.

Como resultado del encuentro de los ilustres estudiosos de la arqueología y ciencias afines en la cita científica y cultural, contribuyeron al fortalecimiento de un verdadero sentimiento de confraternidad americana”, fue edificado el “Parque de las Naciones Unidas en el paraje “El Picacho” en el Cerro Sapusuca, inaugurado en agosto 1946, diseñado por el ingeniero mexicano especialista en parques, graduado en Bruselas (Bélgica) Augusto Morales Sánchez y Sánchez (5), también trabajó en 1934, en la remodelación del Parque Bográn, mencionado como tal en 1892 (6), pasándose a llamarlo posteriormente “Jardín Maya La Concordia” (7 ).

Resplandor de plata de la virgen de La Dolorosa, único recuerdo de esta escultura.

Notas
(1)-Secretaria de Estado en el Despacho de Educación Pública. Informe año económico 1946-47, presentado al Congreso Nacional 1948. Teg. Colección Tipografía Nacional. IHAH.
(2)-Palacios A. Sergio y Aguilar F. Juan Manuel. “Las iglesias coloniales de Comayagua”. Teg. Tercera edición 2001. Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH). Pág. 36.
(3)-Informes de las giras a ciudad de Comayagua al Archivo Eclesiástico. 1994. Archivo del IHAH.
(4)-Diario El Heraldo. Teg. 18 de septiembre 2010. Sección Años de Independencia. Pág. 3.
(5)-Díaz Zelaya, Rodolfo. “Algo más sobre Honduras” Teg. 1978. Pág. 47. (RABNH).
(6)-Revista Hibueras. No. 30. Teg. Julio-septiembre. 1978. Jardín Maya. Págs. 17-18.
(7)-Becerra, Rebeca. “Memorias sobre el Barrio Abajo de Tegucigalpa.2004. Litho-Tec. Pág. 77.