En el Mrsool Park de la ciudad de Riyadh, el pasado 3 de enero, el Al Nassr pasó a tener una notoria y mayor trascendencia a nivel global tras presentar en sociedad a Cristiano Ronaldo como flamante refuerzo.
El portugués, que poco atrás había tenido un flojo y polémico Mundial, llegaba en condición de libre tras rescindir conflictivamente con el Manchester United y generó una revolución en Arabia Saudita. Ahora, quiere aprovechar ese boom que provocó para un nuevo proyecto.