Unos 150 danlidenses laboran en el cultivo de sandía de exportación

DANLÍ, El Paraíso. La zona oriental del país, específicamente el valle de Jamastrán, produce variedad de cultivos, pero en esta ocasión sus prados se visten de verde esperanza para los agricultores que se preparan para entregar al mercado nacional e internacional sandía de alta calidad, de la variedad Mickylee.

Este tipo de sandía híbrida, de forma redonda, corteza verde claro y pulpa roja con semillas pequeñas de color pardo o negro, es perfecta para utilizarla como polinizadora entre sandías de exportación. En la comunidad de La Música, en el valle de Jamastrán, unas 150 personas tienen empleo gracias a esta deliciosa fruta, en la empresa Nueva Jerusalem.

El productor Héctor Rolando Maradiaga explica que después de la pandemia de COVID-19, los precios aumentaron, «se trabaja todo el año en cosecha continua, unas 150 manzanas que se trabajan en dos ciclos…”.

“… se siembran ocho manzanas semanales y se están 60 días para aprovechar la producción; tenemos una gran cantidad de mano de obra femenina, desde la siembra; con los varones se hace trabajo de limpieza con machete, azadón y fumigación con bomba de mochila”, detalla.

El cultivo de sandía es la fuente de empleo de unas 150 personas, de las cuales el 50 por ciento son mujeres.

TRABAJO FEMENINO

Maradiaga agrega que “el 50 por ciento del personal son mujeres y esto logra la generación de empleo de hasta 150 personas de forma directa».

«Estamos listos para comercializar al mercado centroamericano, que incluye El Salvador, Guatemala, Nicaragua y algunas veces para Costa Rica”, indica.

Según el productor, “la fruta no solo se queda en la zona y gracias a Dios es bien recibida; los costos de producción se han mantenido, hace dos años teníamos un costo de 1,500 a 2,500 lempiras por metro, ahora se encuentra de 2,500 a 4,000 lempiras por metro».

Por su parte, Wendy Domínguez se considera una de las trabajadoras más calificadas y con alta experiencia en la siembra y cosecha de esta variedad de sandía.

«Ahora estamos en cosecha, pero hacemos la siembra, limpieza o brechar, el trabajo que lleva este cultivo, la mayoría lo hacemos las mujeres, sentimos que acumulamos experiencia desde la siembra de la semilla y la resiembra”, manifestó.

Wendy Domínguez se considera una de las agricultoras más calificadas y con alta experiencia en la siembra de sandía.

DATOS
La productora Wendy Domínguez expresó que “siento que, como mujeres, tenemos más cuidado o delicadeza para hacer este trabajo, este empleo me ayuda al sostén familiar y así puedo darle educación y alimento a la familia». Además, dice ser una de las empleadas más capacitadas en el cultivo de sandía variedad Mickylee, en La Música, en el Valle de Jamastrán.

La sandía, de la variedad Mickylee, es exportada a El Salvador, Guatemala, Nicaragua y algunas veces Costa Rica.
En la comunidad de La Música se siembran ocho manzanas semanales de sandía Mickylee que se cosechan luego de 60 días.