La ausencia de propuestas y su desatinada sustitución por expresar gratitudes a quienes no han hecho absolutamente nada por estas honduras, es una grave falta de orientación política seria y objetiva. Es una tendencia ideológica sesgada que tiene por objeto cobijarse en la misma sombra partidaria y nada más. En este juego de palabrerías románticas, de revistas del corazón y del imaginario colectivo, bien vale la pena extender estos sendos agradecimientos a otras destacadas personalidades, ya sean del mundo real o de la ficción universal, como la reina Isabel, por sus 70 años en el trono británico, en el primer caso.
Gracias a Tarzán por salvaguardar la vida de los animalitos que poblan la selva. Gracias al enmascarado de plata por deshacerse de las momias de Guanajuato. Gracias al rey T’ Challa por su defensa indomable del reino de Wakanda, la nación tecnológicamente más avanzada del planeta. Gracias a JOH, cuya pésima administración y destructivo legado permitió que este gobierno alcanzara el poder político de la nación.
Gracias a James Bond, el Agente Secreto 007, por salvar siempre el planeta Tierra de cada loco en sus ansias de destruirla. Gracias a don Ramón por soportar estoicamente cada mamporro que le suelta doña Florida. Gracias a Van Helsing por salvarnos del conde Drácula. Gracias a Pelé por deleitar al mundo futbolero con su magia del balón. Y cómo no dar gracias a Batman, el gran protector de ciudad Gótica.
Por último, y no menos importantes, gracias a Hermelinda Linda, Aniceto Verduzco y platanares, a Fantomas, a Luke SkyWalker, a los tres chiflados, al llanero solitario, a Benitín y Eneas, la pequeña Lulú, Condorito, Archie, Garfield, Lorenzo y Pepita, Beto el recluta, Pancho y Ramona, y ya de perdida, a Erick y firulais.
J.J. Pérez López
Barrio El Manchén
Tegucigalpa. M.D.C