El sueño de juristas afganas de volver a trabajar tras huir de los talibanes

Madrid, 8 ene (EFE).- «Ese es mi sueño, trabajar», aseguró este miércoles a EFE la fiscal Farestha Parwani, una de las juristas afganas acogidas en España tras huir del régimen talibán.

«Trabajar en el sector judicial, de lo que sea», subrayó tras participar en un acto en Madrid en el que junto a otras seis fiscales de su país relató lo complicado de su situación aunque hayan logrado salir de Afganistán.

Parwani llegó a España en octubre pasado y espera obtener el estatus de refugiada, consciente de que aún tardará un tiempo pero confiada en lograrlo.

VOLVER A EJERCER

Más le preocupa lo difícil que es convalidar en el país que la acoge un título académico de Afganistán, por lo que pide al Gobierno español que facilite la homologación de sus estudios, para una vez que aprenda español, «poder ejercer» la profesión de la que la privaron los talibanes.

Ya sea de nuevo como fiscal, como abogada o cualquier ocupación de jurista, un anhelo que comparte con sus compañeras en el acto celebrado en el Colegio de la Abogacía de Madrid en colaboración con organizaciones como 14 Lawyers.

Esta organización que apoya a jueces, fiscales y abogados defensores de derechos humanos que trabajan en coyunturas complicadas las ayudó a salir de Pakistán, a donde habían logrado huir desde Afganistán.

La fiscal recordó la situación «muy complicada» que sufrían en Islamabad, agravada en su caso por la pérdida de su hijo.

Muchas embajadas ni siquiera respondían a sus solicitudes de visado para salir de Pakistán, o daban citas para dentro de meses o incluso un año, con el temor de que fueran deportadas a Afganistán.

No todas pudieron salir de forma legal, aunque fuera pagando caro en el mercado negro por un pasaporte que debería ser gratis, y se arriesgan a ser devueltas a Afganistán, con lo que conlleva con un régimen que ha borrado a la mujer de la sociedad, o a quedar en Pakistán o Irán en la clandestinidad o incluso acabar en prisión.

Gracias a 14 Lawyers juristas afganas como ella lograron a través de la embajada española en Islamabad salir rumbo a Madrid, donde agradeció la buena acogida: «nos atienden bien».

«Queremos integrarnos en la sociedad y aportar algo positivo», manifestó con la esperanza de algún día volver a trabajar y de esa manera devolver el apoyo recibido.

PREOCUPACIÓN POR SUS COLEGAS

Pero también con la preocupación por los que aún no han podido salir de Afganistán, tanto hombres como mujeres a los que persiguen los talibanes tras impedirles ejercer como jueces, fiscales o abogados.

Ya sufrían amenazas cuando se encargaban de juzgar y condenar a talibanes por delitos como terrorismo, por lo que cuando tomaron el poder en agosto de 2021 fueron cesados e impedidos de ejercer su profesión, condenados a esconderse o a salir del país a temer por sus vidas.

Siguen en riesgo miles de ellos, no solo quienes quedan en Afganistán, también los que consiguieron salir a Pakistán o Irán, advirtió durante el acto el presidente de 14 Lawyers, Ignacio Rodríguez.

Por ello reclamó al conjunto de la Unión Europea (UE) y a gobiernos como el español mayor voluntad política y más recursos en sus embajadas en Islamabad o Teherán para agilizar su salida.

Algo en lo que coincidió Filipe Marques, de Magistrados Europeos por la Democracia y las Libertades, para que España aproveche su presidencia de turno de la UE en el segundo semestre de este año para movilizar a todos los gobiernos de los países miembros, pues aún siguen muchos juristas, periodistas o artistas afganos en peligro.

«Todos los días nos llegan mensajes pidiendo ayuda», sentenció.

Compañeras de Farestha Parwani, como Obaida Sharar Sharify y Gulalai Hotak, coincidieron en su ruego: «no nos dejen solas ante los talibanes». EFE