De niño, Will Still se pasaba las noches jugando al «Football Manager» junto a sus hermanos. Tanto, que su madre llegó a prohibirles la maquinita, lo que no mermó las ansias de banquillo de este joven que ahora triunfa en el Reims francés.
Cuando en octubre pasado, los malos resultados llevaron a los dirigentes del Reims a destituir a Óscar García, el joven belga de origen inglés, que era uno de sus adjuntos, se hizo con las riendas del primer equipo. En un primer momento de forma provisional.