En enero del 2023, el alza mensual de los precios en la parte de Alimentos y Bebidas no Alcohólicas fue 0.85%, influenciada principalmente por el aumento en: frijoles, huevos, limón, yuca, banano, plátano, pataste, lácteos (queso fresco, mantequilla, leche en polvo y pasteurizada), tortillas, pan molde, pollo, cereales, mortadela, carne de res.
No obstante, según el Banco Central de Honduras (BCH), durante ese mes se observaron reducciones en el precio de algunos productos como: repollo, aguacate, lechuga, chile dulce, cebolla, zanahoria, manzanas y uvas. La inflación interanual en enero desaceleró a 8.93 %, menor en 1.93 puntos porcentuales con respecto a la tasa máxima observada el año anterior (10.86% en julio de 2022) e inferior en 0.87 pp a la del cierre de 2022 (9.80%).
Esa tendencia fue resultado de los menores precios de combustibles de uso vehicular y de la tarifa de energía eléctrica, así como la desaceleración en el crecimiento de los precios de algunos alimentos, prendas de vestir y calzado y algunos artículos de cuidado personal.
Para 2023, se espera que la inflación mundial continúe desacelerándose, en la medida que los choques externos sigan disipándose, asimismo, por los efectos de las medidas de política monetaria, cambiaria y fiscal simultaneas tomadas por los países, que continuarían contribuyendo a contrarrestar las presiones inflacionarias.