No fue el debut deseado o soñado para Ninrod Medina como entrenador de Motagua, aunque durante 44 minutos jugaban bien el supeclásico 270, pero su capitán Marcelo Pereira realizó una agresión inexplicable, sumada al error de la asistente Shirley Perelló que calificó la acción para sancionarla con la pena máxima.
«Lastimosamente, hasta que se da la expulsión y el penal, el equipo se desdibuja un poco y lo condiciona en el segundo tiempo. Sé que son circunstancias del juego y nada más toca seguir trabajando, ya que hay un buen grupo», dijo en comparecencia de prensa.