Miles de feligreses continúan celebrando el 276 aniversario del hallazgo de la Virgen de Suyapa, con música, ofrendas y agradecimientos a la morenita, considerada la santa patrona de Honduras.
En la basílica se celebró una santa eucarística, donde el cardenal, Óscar A. Rodríguez, saludó a los fieles y envió un mensaje de unión a la hondureñidad, que vive momentos difíciles.
Como parte del mensaje en la misa oficiada por el cardenal, Óscar Andrés Rodríguez, enfatizó que, es tiempo que, los hondureños nos veamos con hermandad y solidaridad, así como manda nuestra querida madre, Santa María de Suyapa.

“Hace 276 años que nosotros, discípulos hondureños, recibimos a la madre del cielo en nuestra casa y desde entonces ha venido a quedarse, como reina de Honduras, estamos concluyendo el año jubilar, que nos concedió el Santo Padre, con motivo de esta efeméride”.
El feminicidio «tenemos que erradicarlo de nuestra Honduras, que tristeza y vergüenza que no aprendamos a respetar la dignidad de cada persona, especialmente la dignidad de la mujer», enfatizó el cardenal hondureño, quien llamó a “vencer la violencia”.
“Nos sentimos felices y sabemos que la madre del cielo nos bendice y queremos seguirla recibiendo en nuestra casa, saludo con mucho cariño al señor nuncio apostólicos que nos representa, el Papa Francisco, a los queridos hermanos obispos de la Conferencia Episcopal”.

En la ceremonia cristiana estuvo presente la Presidente, Xiomara Castro; el presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo; saludamos a los honorables miembros del cuerpo diplomático presente y a todos y todos ustedes queridos hermanas y hermanos que están aquí o nos siguen a través de los medios”.
“María es la madre del amor y de la unidad, de la comunión, por eso todas nuestras familias hondureñas y que bello, lo que hemos visto y oído, cuantas madrecitas traen a sus hijos pequeños para que desde pequeños entiendan que la familia es el valor máximo y ese valor tenemos que protegerlo y defenderlo”, dijo el cardenal.
Rodríguez, enfatizó que, el papel de la Virgen es unirnos, ya que la división causa confrontación, rivalidad, odio y a veces hasta muerte, por lo que pedimos vivir como un único pueblo hondureño.

“Somos hijos de un mismo padre, Dios, y quiere que todos seamos hermanos, no debemos ceder, ante las tentaciones de la serpiente que hoy se pueden llamar las ideologías que causan confrontación, el Evangelio causa unidad y comunión, fraternidad, la palabra continua, la antigua serpiente continúo acechando, pero la Virgen aplastó y seguirá aplastando su cabeza”, dijo el purpurado.
Las celebraciones en honor la Virgen continuarán hasta el próximo 12 de febrero, con misas eucarísticas y con la feria que se desarrolla en la aldea de Suyapa, donde acostumbran a frecuentar miles de peregrinos.
