Por: Elsa de Ramírez
La Secretaría de Educación a través de su ministro licenciado Daniel Sponda, anunció el año recién pasado y aprovechando la visita de los 128 niños que conformaron el Congreso Infantil realizado en Casa Presidencial que, en 2023 los alumnos de preescolar a noveno grado ya no portarían uniforme sino gabacha color azul turquesa la cual llevará a su lado derecho el símbolo de la Bandera con la H y la leyenda gobierno de la República. El mismo símbolo se observará en la parte trasera, justo bajo el cuello, con la leyenda: se educa para la vida. Esta gabacha tendrá un costo entre 200,00 a 250,00 lempiras la cual deberá colocarse encima de cualquier vestimenta que use cada estudiante.
De igual manera señaló que la Presidente Xiomara Castro implementa el nuevo uniforme en el marco de la democratización de la educación nacional cuyo objetivo es permitir que ningún niño o niña quede excluido del sistema educativo.
El señor ministro de educación reseña el uniforme actual contentivo de pantalón azul, zapatos negros, calcetines blancos, cubayera color blanco y camiseta por dentro a un costo de lempiras 1,600.00 a 1,800.00 este cambio constituirá un ahorro para los padres de familia de escasos recursos económicos.
Sponda agregó: “nunca más en la historia del país un profesor puede dejar fuera de un salón de clases a un niño porque no ande los zapatos, los calcetines o el pantalón del color y que eso permitirá aumentar la posibilidad que tengan los niños al derecho de la educación…”.
Mientras tanto el licenciado Joel Navarrete, presidente del Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras por sus siglas (Copemh) enfatizó que: “…el cambio de uniforme en las escuelas no contribuye en el mejoramiento de la calidad educativa…” y que “no tiene sentido venir a ponerle una gabacha o un indumentario más al uniforme, que ya está establecido en cada instituto”. “… Imagínese ponerle una gabacha al uniforme del Instituto Central Vicente Cáceres, al José Trinidad Reyes o al Primero de Mayo de San Pedro Sula, continuó expresando el dirigente magisterial “no tiene ninguna relevancia en el sistema educativo, esto no mejora ni contribuye en nada y que las autoridades educativas deben enfocarse en otras prioridades como la alimentación de los niños, matrícula gratis, bono escolar, becas de excelencia académica y que la Secretaría de Educación debe arreglar las condiciones precarias en que se encuentran gran parte de los centros educativos del país. “Es realmente necesario priorizar lo que necesita cambiarse en el sistema educativo y no andar buscando acciones como cambiar una gabacha”, recalcó.
Ahora bien, el uso del uniforme es obligatorio ya que constituye seguridad, respeto e igualdad tanto para la escuela como para los alumnos, trasmite unión y pertenencia, identidad e igualdad, simboliza elegancia, distinción y compromiso para quien lo porta; permitiendo la identificación del centro escolar en las salidas del establecimiento, por tanto el uniforme es un emblema, un símbolo, es la identificación de la escuela a la que pertenece el estudiante y de esta manera es reconocido por la sociedad.
A continuación, un poco de historia acerca del tema que nos ocupa: “El uniforme escolar nace en Europa a finales del siglo XIX, en los liceos. Mucha información histórica apunta a Inglaterra como el primer país donde comenzaron a usarse…”.
“Los primeros fueron diseñados por los religiosos, eran sencillos y deberían cumplir ciertas normas de recato como que las faldas de las niñas cubrieran las rodillas. Las prendas eran muy sencillas y de colores neutros como el blanco, el gris, el azul marino y el marrón”.
Sin embargo, la población hondureña ha crecido enormemente porque aproximadamente de millón y medio de habitantes que poblábamos ese hermoso jirón de tierra a mediados del pasado siglo, hoy somos aproximadamente diez millones los que enriquecemos con nuestro esfuerzo en sus diferentes áreas.
De igual forma, han aparecido centros de educación media con el nombre de institutos vocacionales, se amplió la educación primaria hasta los nueve años, en fin, se realizaron una gran cantidad de reformas, algunas concuerdan con la educación que, en otras naciones de mayor progreso, han alcanzado, pero falta mucho por hacer.
Por otro lado hemos visto muy poco avance en el área educativa de nuestro país en sus diferentes niveles, por lo que es oportuno aprovechar precisamente este espacio para excitar muy respetuosamente a los distinguidos mentores de Honduras a que continúen con su lucha, porque les asiste todo el derecho de mejorar sus condiciones intelectuales, morales y económicas, pero también es preciso hacer una revisión exhaustiva del actual sistema escolar, donde ellos encontrarán que hay abismales diferencias entre el ayer y el hoy.
Recordamos a la Secretaría de Educación que hay cosas más importantes que hacer que el cambio del uniforme, entre ellas las que menciona líneas arriba el presidente del Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras (Copemh) como la revisión a nivel nacional de las aulas, ya que la mayoría están destruidas, la construcción de canchas deportivas, proveerles de pupitres, material didáctico y lo esencial que nunca les falte la merienda escolar.