Por: José Lauro Rodríguez Tercero*
Tuvimos la oportunidad de prestar nuestros servicios profesionales en el Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillado (Sanaa), durante el periodo 1987 a 1993, en los tiempos del ingeniero Luis Armando Moncada Gross, periodo en el cual se conformó el Departamento de Manejo de Cuencas Hidrográficas y construimos la represa de almacenamiento de agua para abastecimiento más alta en la región, con la técnica denominada RCC (Rollig Compact Concret) que tendría la capacidad de almacenar aproximadamente unos 35 mil millones de m3. Asimismo se amplió la capacidad de la represa de “Los Laureles” con una cortina inflable, para captar unos 10 millones de m3 más del vital líquido. Como siempre nunca faltan los vivos y en tiempos del ingeniero Trino Murillo el departamento pasa a ser dirigido por un ingeniero civil, por los beneficios salariales. El hombre no sabe nada del manejo integrado de cuencas hidrográficas pero lo nombran como tal.
En nuestra gestión trabajamos bajo la dirección del ingeniero Eddy Nelson Larios y se hizo la obra denominada la Represa Concepción de Río Grande, así que conocemos esa noble institución denominada Sanaa.
En 1993, el Sanaa, bajo la administración del ingeniero Julio Cárcamo (Julio cubeta) QEPD, llegó a visitar el hermano del extinto presidente Rafael Leonardo Callejas planos en manos de la Ciudad Mateo. La referida institución localizada a inicios de la 1era Avenida de Comayagüela denominado este sector de la ciudad como “El Obelisco”. Mi jefe inmediato era el ingeniero Renato Chavarría, quien recién había venido de estudiar su maestría de Alemania y me dice: “ingeniero, me llama don Julio… usted qué opina de esa urbanización dentro de la cuenca hidrográfica de Los Laureles? Le respondí: “si el proponente de ese proyecto es el hermano del presidente, ese proyecto va, pues si don Julio niega el permiso, el presidente va a nombrar otro gerente general y listo”.
Así que lo que le puedo recomendar, más bien a sugerir a usted, es que recomiende: 1) Construir una caja y dentro montar el colector, que el mismo sea impermeabilizado antes de hacer las uniones y llevarlo a descargar esas aguas residuales unos 25 metros debajo de la represa o sea de la cortina; 2) dejar al menos de los márgenes del cauce del río unos 50 metros a lado y lado y crear un área verde o recreativa; 3) construir un tanque de reserva para alimentar unos lavanderos públicos que depositaran sus aguas gastadas al colector y listo.
Estas mismas medidas se sugieren en estos momentos, para evitar la contaminación del embalse con coliformes fecales y otras sustancias químicas usadas en los quehaceres domésticos, y agrícolas. Entiendo que de acuerdo con el plan de manejo de esta área protegida, ese proyecto está localizado en la Zona de Uso Múltiple o Amortiguamiento, en donde se permiten algunas actividades humanas; de hecho está en la parte baja de la cuenca, una zona altamente intervenida y si hubiera plata lo mejor sería indemnizar y reubicar a los afectados con esta medida, y el que no acepte el justiprecio, pue se aplique el principio de expropiación forzosa por domino público y al efecto se debería de practicar una auditoría ambiental para verificar in situ, qué actividades son perjudiciales para mantener la inocuidad del agua para consumo humano y cuáles serían permisibles; este es mi punto de vista para poder dar la viabilidad ambiental del proyecto habitacional “Cuidad Mateo”.
*MSc. ingeniero forestal
Experto en cambio climático, Manejo Sostenible de Recursos Naturales, Manejo Integrado de Zonas Costeras y Ambiente.
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