Por: Carolina Alduvín
Independientemente de que la escogencia de los miembros de la Junta Nominadora, no haya sido tan democrática en los sectores representados, hay que reconocer su titánica, transparente y meritoria labor, encaminada a presentar a los mejores 45 notarios autopostulantes a magistrados de la CSJ. Se han ceñido al mandato de su ley especial, han sido receptivos, dispuestos a escuchar sugerencias, meticulosos en el manejo de la información que se les suministra, o que deben encontrar buscar, cuidadosos a la hora de admitir o no, la avalancha de denuncias y tachas presentadas principalmente por sus propios colegas y de considerar factores colaterales, escuchar atentamente y dejar a un lado los prejuicios, son la voz del público que quiere saber cómo los aspirantes actuarían en caso de llegar a tan alta posición.
La semana anterior, acudieron a sus audiencias públicas los no tachados, aquellos que nadie denunció o cuyas denuncias no fueron admitidas, por no estar correctamente presentadas, no por ausencia de motivos. Fue un interesantísimo desfile de personalidades, verdaderas cátedras sobre los diversos aspectos del ejercicio de la profesión, la gran mayoría señaló falencias en las leyes, por obsolescencia, por inadecuadas a la realidad nacional o local, por sesgadas; en pocas palabras, admitieron sentirse atados para impartir verdadera justicia y hacer lo mejor que pueden con lo que hay. Desnudaron las carencias y pústulas de todo el sistema de impartición de justicia, menos visibles, pero comparablemente tan graves como las del colapsado sistema sanitario.
Fue patético observar como el aplomo, seguridad y amplios conocimientos exhibidos en la primera parte de la comparecencia, se quebraba dando paso al titubeo, sudor helado y lenguaje corporal contrario a lo expresado verbalmente, cuando la interrogante hacía referencia a temas polémicos como el aborto, la ideología de género o violencia patriarcal; especialmente en algunas damas, quienes afirmaron su disposición a ceñirse a las disposiciones constitucionales y legales, pero cuya actitud dejó entrever su convicción por la tesis del derecho a decidir sobre el propio cuerpo. O, algunos caballeros que conocen la repuesta políticamente correcta, en cuanto a la equidad de género, pero convencidos de que la disposición legal 23:22 que debe obedecer la JN, afecta sus probabilidades de ser elegibles.
En lo que respecta a los tachados, para algunos la situación es irreversible, tanto por veracidad como por la gravedad de los señalamientos y por el buen asesoramiento con que se formularon y documentaron; afortunadamente, la mayoría de los actuales magistrados que aspiran a continuar, hasta ahí llegaron. En veremos están algunos de los presuntos incondicionales del usurpador; de hecho, la única de sus piezas fuertes, que ya tuvo audiencia, tuvo una exposición brillante, pero a la hora de la pregunta sensible, si bien respondió con corrección jurídica, evadió el compromiso expreso de excusarse si se llegaran a presentar casos en los que el imputado fuese su consanguíneo. Lo del requisito de notariado es todo otro tema.
En general, la ciudadanía, los observadores y los propios postulantes están satisfechos con el desempeño responsable y patriótico de los integrantes de la JN. Sería una verdadera tragedia que su meticulosa labor de selección se viera menguada por actuaciones poco honorables de los congresistas encargados de la elección definitiva. Los nominadores concluyen su función al entregar oficialmente sus listas en estricto orden descendente de calificaciones, lo ideal y más sencillo, sería que escogieran los 15 mejor calificados, pero sabemos que a los diputados no siempre los mueve el interés patrio, sino que tienden a inclinarse por conveniencias partidarias, o estar a la espera de ser jugosamente compensados, ungiendo a incondicionales del meligno y sus secuaces. Aunque la ciudadanía estará vigilante, nadie descarta la posibilidad.
Si bien se trata de la selección y elección de los jueces de mayor rango en el país y merece toda la rigurosidad que se está dando en la etapa preliminar, tenemos la satisfacción de que así está ocurriendo, sería lamentable que se echara a perder en la instancia política del proceso; como sea es un gran avance con respecto a procesos anteriores. Deberíamos considerar como sociedad, aplicar la misma seriedad cuando de seleccionar otros funcionarios de alto nivel se trate, incluso a la hora de nominar candidatos a diputados que, por ahora no nos representan.