La connotación y el alcance de la transparencia

Por: Jorge Roberto Maradiaga*

Recién hemos iniciado el año 2023 y por su importancia y procedencia, abordamos tan importante temática como lo es la transparencia. Es visionaria y objetivamente admitido, que la transparencia debe ser uno de los valores transversales y obligatorios para cualquier tipo de organización. Indiscutiblemente la transparencia es el pilar fundamental que asegura que no se produzca ninguna actividad relacionada con la nefasta y destructiva corrupción.

Si consultamos el Diccionario de la RAE, leemos que transparencia es: “algo claro, evidente, que se comprende sin duda, ni ambigüedad”. Por lo tanto, la transparencia se basa en ser claros, en dar signos de evidencia, en hacernos comprender, sin generar ningún tipo de duda ni ambigüedad. Ello viabiliza la verificación de un accionar real y efectivo y sin manipulación alguna.

Indudablemente, la transparencia y el acceso a la información juegan un papel de primera o esencial en la construcción de un gobierno abierto al escrutinio público, capaz de fomentar una participación creciente de la sociedad en el diseño y evaluación de las políticas pública gubernamentales y por ende de una mayor rendición de cuentas conteste con la honestidad.

Por lo tanto, la transparencia se basa en ser claros, en dar signos de evidencia, en hacernos comprender sin generar ningún tipo de duda ni ambigüedad. Ser transparente es dar información clara, comprensible, sin adornos innecesarios que pueden generar dudas o evidenciar falta de credibilidad.

En esencia, ser transparente es dar información clara, comprensible, sin adornos innecesarios que puedan generar duda. Ser transparente es hablar claro con nuestros interlocutores, expresar la verdad, siendo objetivos. Ser transparente es no ocultar nada a nuestro equipo de trabajo. Es que la información que se ofrece a los clientes sea veraz, auténtica y comprobable.

Ser transparente es no realizar ninguna maniobra oscura que pueda comprometer a la organización.

Ser transparente es respetar las reglas del mercado, la ley y la competencia legal y leal. Es no sucumbir a prácticas corruptas, como intercambio de información confidencial, intercambio de favores, o entrega de regalos a cambio de una compra.

Cabe en todo caso la siguiente interrogante: ¿y cómo se concibe la transparencia? Pues en esencia es una cualidad que tienen algunos objetos o materias a través de los cuales pasa la luz y se puede ver. Por ejemplo, la transparencia de una hoja blanca, del agua o de un vidrio. También se denomina transparencia a las láminas o diapositivas que se proyectan, bien sea en una exposición o conferencia, sobre una pantalla blanca y que contienen información e imágenes.

En el cine se denomina transparencia a la técnica de proyección de imágenes capturadas por medio de un dispositivo fotográfico. También se entiende por transparencia la propiedad óptica que poseen algunas sustancias que pueden ser atravesados por los rayos de luz. Por ejemplo, los vidrios polarizados que forman parte de los vehículos.

Se destaca que el principio de transparencia consiste en respetar y cautelar la publicidad de los actos, resoluciones, procedimientos y documentos de la administración, así como la de sus fundamentos, y en facilitar el acceso de cualquier persona a esa información, a través de los medios y procedimientos que al efecto se establezcan, haciendo uso de la tecnología.

Existe plena coincidencia en cuanto a que la transparencia debería de ser uno de los valores transversales y obligatorios para cualquier tipo de organización. La transparencia es el pilar fundamental que asegura que no se produzca ninguna actividad relacionada con la corrupción.

Si consultamos el Diccionario de la RAE, leemos que transparencia es: “algo claro, evidente, que se comprende sin duda, ni ambigüedad”. Por lo tanto, la transparencia se basa en ser claros, en dar signos de evidencia, en hacernos comprender, sin generar ningún tipo de duda ni ambigüedad. Ser transparente es dar información clara, comprensible, sin adornos innecesarios que puedan generar duda. Ser transparente es hablar claro con nuestros interlocutores, expresar la verdad, siendo objetivos. Ser transparente es no ocultar nada a nuestro equipo de trabajo. Ser transparente es que la información que se ofrece a los clientes sea veraz, auténtica. Ser transparente es no realizar ninguna maniobra oscura que pueda comprometer a la organización.

Ser transparente es respetar las reglas del mercado, la ley y la competencia legal y leal. Además, ser transparente es no sucumbir a prácticas corruptas, como intercambio de información confidencial, intercambio de favores, o entrega de regalos a cambio de una compra. Hay que respetar la competencia y no ofrecer más de lo que se puede dar.

Finalmente, instamos a todas las organizaciones y personas que forman parte de ellas, así como a nuestro gobierno y a sus miembros, a que luchen por la transparencia como valor estructural de las empresas, de las entidades, y de las personas que forman parte de ellas.

*Doctor en Derecho Mercantil, catedrático universitario y especialista en Derecho Aeronáutico y Espacial.

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