El arquitecto de tu vida… eres tú

El psicólogo-terapeuta mexicano Octavio Robledo, señala, con toda razón que tener un buen año, lleno de amor, dulzura y felicidad depende de uno mismo, y de que nuestro proyecto de vida sea realista y concreto, que realmente convierta los 365 días en oportunidades para progresar en tu crecimiento personal. Por ende, sugiere en lugar de “bendiciones”, que encontremos nuestra misión en la vida, enfocándonos en ella, “porque cuando realizas lo que te agrada esto te lleva a una pasión y se genera una paz interior que te llevará a la felicidad”.

Agrega, que en este 2023 nos amemos a nosotros mismos, y a los demás y que lo expresemos. “No te quedes con las ganas de acariciar y de agradecer, entiende que lo único con lo que contamos es con el día de hoy, y tienes solo 24 horas para demostrar tus atenciones, porque a lo mejor mañana ya no lo verás o tú dejarás de existir. Realiza homenajes a la gente que amas y admiras en vida, ahorita que lo pueden recibir. Acéptate a ti mismo y a todo a tu alrededor. Acepta que la vida es injusta, o que ciertas circunstancias que se presentan en tu vida no son como a ti te hubiera gustado”.

“Haz una lista de aquellos miedos que te limitan como ser humano, y crea una estrategia para eliminarlos. De todo corazón te deseo que te equivoques, porque los tropiezos nos enseñan. No te deseo un año perfecto, porque la perfección no existe, te deseo que realmente aproveches el día a día, y que aprendas de los eventos que te rodeen y sobre todo llegues a obtener una paz interior”.

Finalmente, en similares términos se expresa la psicóloga argentina Mirta Medici, cuando destaca: “No te deseo un año maravilloso donde todo sea bueno. Ese es un pensamiento mágico, infantil, utópico. Te deseo que te animes a mirarte, y que te ames como eres. Que tengas el suficiente amor propio para pelear muchas batallas, y la humildad para saber que hay batallas imposibles de ganar por las que no vale la pena luchar”.

“Te deseo que puedas aceptar que hay realidades que son inmodificables, y que hay otras, que, si corres del lugar de la queja, podrás cambiar. Que no te permitas los “no puedo” y que reconozcas los “no quiero”. Te deseo que escuches tu verdad, y que la digas, con plena conciencia de que es solo tu verdad, no la del otro. Que te expongas a lo que temes, porque es la única manera de vencer el miedo. Que aprendas a tolerar las “manchas negras” del otro, porque también tienes las tuyas, y eso anula la posibilidad de reclamo”.

“Que no te condenes por equivocarte; no eres todopoderoso. Que crezcas, hasta donde y cuando quieras. No te deseo que el 2023 te traiga felicidad. Te deseo que logres ser feliz, sea cual sea la realidad que te toque vivir”.

J.J. Pérez López

Barrio El Manchén

Tegucigalpa, M.D.C.