Ciudad Mateo: “el ultimato a Los Laureles”

Óscar Lanza Rosales

Cuando se comenzó Ciudad Mateo (CM), a principios de 1993, se estimaba que habían 130 mil familias que requerían de agua en la capital, pero el SANAA solo abastecía a 105 mil abonados: 30 mil de Los Laureles, 30 mil de Sabacuante y El Picacho, y se esperaba que la puesta en operación de La Concepción alcanzaría para 45 mil. Las restantes 25 mil tenían que comprar el agua a camiones cisterna, proveniente principalmente de pozos.

Pero este esquema de la contribución de las fuentes de agua ha cambiado actualmente, según el “Proyecto de Mejoramiento de los Servicios de Agua Potable y Saneamiento de Tegucigalpa” presentado por el Banco Mundial (BM) en 2019 a la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), que concluye que el acueducto Jutiapa-El Picacho, ya no aporta caudal, porque el agua rara vez llega a la Planta de El Picacho, debido a todas las tomas en ruta, en vista que este acueducto atraviesa terrenos privados y -como una forma de pagar por el derecho de vía- el SANAA acordó proporcionar agua a los propietarios a través de varias salidas en ruta. Con el tiempo se construyeron otras conexiones ilegales para suministrar agua a algunos poblados. El flujo de agua no se mide en ninguna de las extracciones existentes y se desconoce si el agua que se toma para abastecer los poblados se trata o no. Para resolver estas irregularidades y evitar las responsabilidades actuales, el proyecto apoyará la rehabilitación de este acueducto, regularizará las salidas en ruta y proveerá agua tratada a los poblados que actualmente reciben agua cruda del acueducto.

En otras palabras, sin contar con la fuente de agua de El Picacho, los capitalinos dependemos -según el Proyecto del BM- del embalse La Concepción, que abastece el 56% de la población capitalina; y Los Laureles, que satisface el 25%. Fuentes de agua que constituyen un desafío permanente, al operar con un déficit durante todo el año, con racionamientos que afectan la calidad de vida de la población.

Según esta propuesta del BM, la erosión y las actividades antropogénicas (procesos que son el resultado de actividades humanas) son las amenazas a las que se ven expuestas las presas de Los Laureles, La Concepción y El Picacho, lo cual conlleva un deterioro en la calidad de agua y disminuye su capacidad de almacenamiento, siendo la situación más compleja y crítica la que presenta el embalse Los Laureles, en el cual se observan altos niveles de contaminación y azolvamiento.

Todos los estudios de Los Laureles, coinciden en que el proceso de sedimentación del embalse es muy intenso -sobre todo en la parte baja de la cuenca- por lo que su producción de agua se ha ido reduciendo en un estimado de 4.7 litros por segundo, y que de nada haya servido la cortina inflable para aumentar la superficie del embalse, que instaló el SANAA en febrero de 2002. Se estima que se requiere un dragado del embalse actual de 200,000 metros cúbicos y de 400,000 en la parte alta de la cuenca, si se pretendiera ejecutar Laureles II.
Desde su construcción se ha insistido que, para reducir los sedimentos, entre otras medidas, se requieren las siguientes: conservación de la cuenca por medio de la reforestación y regulación del uso del suelo; estabilización de taludes en los alrededores del embalse; presa o muro de retención de sedimentos en la cuenca alta; y excavación y dragado de los sedimentos. Lo cual nunca se ha cumplido.

En cuanto a La Concepción, se maneja de manera deficiente, al no seguir su manual de operaciones, porque los equipos están descompuestos u obsoletos y a otros les falta mantenimiento. Con la propuesta del BM, la AMDC quiere implementar un plan para que la operación de este embalse sea más confiable.
Así que, si el gobierno toma la decisión final de habitar Ciudad Mateo, con la contaminación que va a generar en la cuenca del río Guacerique, no hay la menor duda que le dará el tiro de gracia a Los Laureles, y va a crear una mayor escasez de agua de la que ya tenemos.

¿Cuál será la reacción del SANAA, el CICH, la CCIT, la Secretaría y ONG del Ambiente, que en ciertos momentos se han opuesto a habitar Ciudad Mateo, lo mismo que personas influyentes como el periodista Félix Molina y los sindicalistas Juan Barahona y Carlos H. Reyes (partidarios de Libre), que antes se oponían contra la ejecución de este proyecto?

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