Urgen pacto político, económico y social ante anuncios de recesión

Un pacto político, económico y social para lograr mejores condiciones de desarrollo en este 2023 urgieron desde el sector privado en un momento que analistas nacionales y organismos internacionales avizoran un panorama de recesión mundial.

El expresidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Eduardo Facussé, planteó acuerdos políticos para no caer en una nueva crisis este año ante el escenario complejo que se pinta.

“La no aprobación de un Presupuesto General de la República nos crea problemas a nosotros los hondureños, eso estira y encoge de políticos para la elección de la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía no va a crear problemas, a menos que haya un entendimiento”, expuso.

La fuente económica insitió que actualmente se registran 17 mil hectáreas de tierra invadidas y cero acciones del gobierno para resolver este problema. Además, afecta una bajísima inversión externa y local entre fuerte desempleo a nivel nacional.

“Muchas empresas siguen yéndose de Honduras y existe una falta de confianza internacional e incluso local por el coqueteo del gobierno con el Foro de São Paulo”, alertó. “Hay que buscar un entendimiento político por parte de esas buenas personas que todavía existen pero que no dan la cara” añadió.

Otro gran problema son los altos niveles de inseguridad y extorsión, a pesar de los buenos deseos de las autoridades policiales.

Finalmente, Eduardo Facussé exigió un recorte de la masa burócrata que asciende a 210 mil puestos de trabajo, ya que poco o nada le aportan a la administración central y que consume muchos recursos del Presupuesto General de Ingresos y Egresos de la República correspondiente al Ejercicio Fiscal 2023.

El expresidente del Cohep, reaccionó luego que la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, estimó que el 2023 será más duro que el 2022 para gran parte de la economía mundial.
La noticia cobra relevancia porque en las economías más débiles como Honduras y otros mercados emergentes son aún más negativas por los elevados niveles de deuda y la fortaleza del dólar estadounidense, que encarece sus importaciones.