Las muertes violentas en Olancho continuaron en el cierre del año, pese a los operativos realizados por las autoridades policiales.
En la colonia Bellavista de Juticalpa, se reportó el crimen de Darlin Munguía (35), acribillado por hombres armados en el interior de un billar, donde también se vende bebidas alcohólicas. Familiares levantaron el cadáver de Munguía ante la tardanza de la Policía y personal del Ministerio Público (MP).
Desconocidos en posesión de armas de fuego también ultimaron a Adonay Rodríguez Baca (34) en el sector de Nueva Colonia de Campamento, Olancho.
Por su parte, en una cantina localizada en un barrio de Patuca, fue acribillado a balazos Alejandro Cáceres Nájera.
Mientras, el adolescente Ronal José Valdez (17) expiró supuestamente a causa de una bala perdida, cuando celebraba entre estallidos de petardos. Amiguitos solo vieron cuando Valdez se desplomó de cabeza contra un terreno pedregoso.