Biografía: “Las historias y enseñanzas de un emprendedor”

Óscar Lanza Rosales

Ya está impreso y en circulación mi primer libro sobre la biografía de Benjamín Membreño Marín (1913-1996) bajo el nombre de “Las historias y enseñanzas de un emprendedor”, un hondureño iluminado, que vivió para servir a Honduras, bajo sus propios lemas, como el que compartía con sus hijos: “Aunque la vida te aburra, nunca pierdas el tiempo, porque es del tiempo de lo que está hecha la vida”. Y el otro es que era muy entusiasta de cualquier idea, partidario de discutirla muchas veces, porque según él, las ideas son las que producen algo. Al mismo tiempo decía que “las ideas por sí solas no son lo esencial. Lo importante es convertirlas en una realidad”, pensamientos que siempre tuvo presente en su vida familiar y profesional.

Amables lectores, ponemos en sus manos una obra de mucha inspiración -elaborada con la colaboración de sus familiares, amigos y excompañeros de trabajo- que narra la vida de un hondureño ejemplar, no solo como hombre de familia sino como ciudadano y funcionario público que dedicó su vida al bienestar común de los hondureños; en especial, a la formación de sus recursos humanos, desde artesanos hasta los más altos niveles académicos.

Fue un hondureño multifacético y visionario, y en su biografía hemos tratado de describir la historia y enseñanzas de todas sus iniciativas que hizo realidad; en las que puso toda su sabiduría, entusiasmo y creatividad, dejándonos un legado que las generaciones presentes y futuras debemos imitar.
Fue el primer titular de la Secretaría de Agricultura (1952-1954) del gobierno de Juan Manuel Gálvez, uno de los mejores ministros de ese gobierno -y el más joven- que estableció las bases de esa secretaría y de las cuales, algunos lineamientos todavía siguen vigentes hoy en día.

Como ingeniero civil -trabajando para el Servicio Cooperativo Interamericano de Salud Pública (SCISP) (1942-1948)- amplió y mejoró los sistemas sanitarios y abastecimiento de agua a San Pedro Sula, lo mismo que el sistema sanitario de Tela. Fue el fundador y primer director del Centro Cooperativo Técnico Industrial (1960-1972) patrocinado por la Asociación Nacional de Industriales, el gobierno de Honduras y la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos, y creado para el fomento y apoyo a la artesanía y a las pequeñas, medianas y hasta grandes empresas. Junto con don Héctor Medina, fue uno de los promotores de Valle de Ángeles, como un destino turístico con vocación artesanal.

Su obra cumbre fue el Instituto de Crédito Educativo (Educrédito) que dirigió en el período (1968-1982) y que se convirtió en un modelo -por su eficiencia y manejo profesional y transparente- para el resto de los países de América Latina y el Caribe. Una institución donde muchos hondureños encontraron la fuente de financiamiento para continuar sus estudios y que han brillado en el desarrollo de Honduras.
En el servicio de voluntariado, dejó su huella como máximo dirigente del Movimiento Scout de Honduras (1950-1962) y del capítulo de Compañeros de las Américas (1985-1990), calificadas como la “época de oro” de estas organizaciones, mientras él las dirigió. En la segunda, contribuyó a formar la primera Orquesta Sinfónica Nacional de Honduras, gracias al apoyo de los músicos más sobresalientes del estado hermano de Honduras en Estados Unidos, Vermont, que nos visitaron.
Creó el Centro de Pensamiento de Estudios Políticos y Sociales Juan Manuel Gálvez (CEPS) (1985-1990), un modelo en la formación de líderes políticos y realización de planes de gobierno, al estilo de los países desarrollados.

Un libro de 414 páginas y 32 fotos históricas, que, además de ser valioso por su investigación, es ameno y, a través del cual podrán conocer la gran trayectoria de Benjamín Membreño Marín y su espíritu de simpatía, que irradió en todas las personas que lo conocieron o trabajaron con él. Además, puede ser un libro de consulta y servir para incentivar e inspirar a aquellos compatriotas soñadores que no han podido concretar en realidad, sus ilusiones.

Una obra de la que me siento orgulloso de ser su autor, gracias al apoyo de los colaboradores, el patrocinio económico de la familia Membreño Marchetti, la revisión por parte de Mauro y José Benjamín Membreño, Antonio José Coello (Mano) -nuestro guía e ideólogo desde el inicio hasta el final- y Vilma Martínez.
Mi reconocimiento póstumo a Benjamín Membreño Tosta, que, junto con Mano, fueron los promotores y motivadores principales para comenzar y hacer realidad esta obra.

Así que los lectores interesados, ya pueden adquirir el libro en las principales librerías de la capital, entre ellas Librería Navarro.

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