Un yihadista al que la organización Estado Islámico (EI) encargó perpetrar un atentado con un dron cargado de explosivos contra un partido de fútbol entre Barcelona y Real Madrid fue condenado el lunes a 3 años de cárcel por la justicia española.
«El acusado, en el curso de un proceso de rápida evolución, y vinculado al confinamiento de la pandemia de COVID-19 se convirtió en un miembro de DAESH, organización a la que ha jurado lealtad y obedecer todo lo que le mande su líder», afirma el acta de acusación, sobre este ex empleado de hostelería.