El ministro ruso de Defensa Sergei Shoigu aseguró el domingo que Ucrania está preparando una “provocación” que involucra el uso de un dispositivo radioactivo, una dura acusación que funcionarios ucranianos, estadounidenses y británicos rechazaron firmemente en medio de crecientes tensiones mientras Moscú pasa apuros para frenar los avances ucranianos en el sur.
Shoigu lanzó sus acusaciones en llamadas telefónicas con sus homólogos de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y Turquía.
El Ministerio de Defensa ruso dijo que Shoigu expresó su preocupación sobre “posibles provocaciones ucranianas con una bomba sucia”, un dispositivo que usa explosivos para esparcir desperdicios radioactivos. No tiene el efecto devastador de una explosión nuclear, pero podría exponer grandes zonas a la contaminación radioactiva.
Las autoridades rusas han lanzado repetidas acusaciones de que Ucrania podría detonar una bomba sucia en un ataque de bandera falsa y culpar a Moscú. Kiev, por su parte, ha acusado al Kremlin de idear el plan.
¿Qué es una bomba sucia?
También conocida como arma radiológica, la bomba sucia es un explosivo convencional, como por ejemplo la dinamita, enriquecido con material radiactivo que se disemina al estallar el explosivo, siguiendo una doctrina de uso similar a la de las armas químicas.
Pese a contener elementos radiactivos, las bombas sucias no son armas atómicas, que requieren una compleja reacción nuclear de fusión, y su alcance y el daño que pueden generar es solo una fracción ínfima del que es capaz el armamento atómico.
En el caso de las bombas sucias, el elemento radiactivo apenas eleva directamente la letalidad del explosivo, pero en teoría sí podría generar una contaminación en el área afectada que amplifica los efectos de un ataque con armamento convencional.
Sin embargo, la dispersión provocada por el explosivo genera un efecto de «dilución» del contaminante en el ambiente, reduciendo drásticamente la dosis radiactiva que sufrirían las potenciales víctimas.
Por ello, por encima de sus posibles efectos destructivos, los expertos señalan la capacidad que este armamento tiene de generar alarma entre la población.
Nunca utilizadas en combate
Ningún ejército del mundo incluye entre su armamento las bombas sucias, según un estudio publicado en 2021 por el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) del Ministerio de Defensa de España, que precisa que solo algunos grupos terroristas, principalmente islamistas radicales y supremacistas de EEUU, barajan su posible utilización.
En la guerra de Corea (1950-1953) EEUU se planteó y descartó su uso, señala el informe del IEEE, pero fue Sadam Husein, en la década de 1980, quien estudió su incorporación a un ejercito regular con el objetivo de eludir las prohibiciones internacionales sobre armas nucleares. Finalmente también abandonó el proyecto.
Según científicos de la ONU, Irak habría ensayado en 1987 la explosión de una bomba radiológica, desestimada por la baja letalidad.
Rechazo a la afirmación de Rusia
El secretario de Defensa de Gran Bretaña, Ben Wallace, rechazó firmemente los señalamientos de Shoigu y le advirtió a Moscú que no lo use como pretexto para agudizar el conflicto.
El Ministerio de Defensa británico destacó que, durante una conversación telefónica con Wallace, Shoigu “aseguró que Ucrania planeaba acciones facilitadas por naciones de Occidente, incluida Gran Bretaña, para agravar el conflicto en Ucrania”.
“El secretario de Defensa refutó estas acusaciones y advirtió que este tipo de señalamientos no deben ser utilizados como pretexto para un mayor recrudecimiento”, indicó la dependencia.
Estados Unidos también rechazó las “acusaciones transparentemente falsas” de Shoigu, dijo la portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Adrienne Watson, en un comunicado. “El mundo se daría cuenta de cualquier intento de usar este señalamiento como pretexto para una intensificación” de la guerra.
En un discurso televisado el domingo en la noche, el mandatario ucraniano Volodymyr Zelenskyy insinuó que el mismo Moscú estaba preparando el escenario para el uso de un dispositivo radioactivo en territorio ucraniano.
“Si Rusia llama y dice que Ucrania supuestamente se prepara para hacer algo, sólo significa una cosa: Que Rusia ya lo preparó todo”, dijo Zelenskyy.
La mención de la amenaza de una bomba sucia en las llamadas de Shoigu parece indicar que el riesgo de un ataque de este tipo ha alcanzado un nivel sin precedentes.
El Ministerio de las Fuerzas Armadas de Francia dijo que Shoigu le dijo a su homólogo francés, Sebastien Lecornu, que la situación en Ucrania estaba deteriorándose rápidamente y “tiende a un agravamiento incontrolable”.
“Parece que hay una sensación compartida de que las tensiones se han aproximado al nivel que podría aumentar la amenaza real para todos”, dijo Fyodor Lukyanov, director del Consejo para Políticas de Defensa y del Exterior, un grupo de expertos en asuntos exteriores con sede en Moscú y que está vinculado al Kremlin.
Las tensiones se agravan en un momento en que las autoridades rusas reportaron estar construyendo posiciones defensivas en áreas ocupadas de Ucrania y en regiones fronterizas de Rusia, reflejando los temores de que las fuerzas ucranianas pudieran lanzar ataques a lo largo de nuevos sectores de los 1.000 kilómetros (620 millas) del frente de batalla de la guerra, que el lunes cumple nueve meses de haber comenzado.
En las últimas semanas, Ucrania ha centrado su contraofensiva principalmente en la región de Jersón. Sus incesantes ataques de artillería han afectado los principales cruces del río Dniéper, el cual divide esa región sureña, dejando a las tropas rusas en la margen occidental sin suministros suficientes y vulnerables a verse rodeadas.
Kirill Stremousov, subdirector del gobierno regional designado por Rusia en Jersón, dijo el domingo en una entrevista radiofónica que las líneas defensivas rusas “han sido reforzadas y la situación ha permanecido estable”, ya que las autoridades locales han instado firmemente a la población de la capital de la región y las áreas cercanas a evacuar por transbordador hacia la orilla oriental del río.
La región es una de las cuatro que el presidente ruso Vladimir Putin se anexó ilegalmente el mes pasado y que el jueves colocó bajo la ley marcial rusa. La ciudad de Jersón ha estado bajo control de Rusia desde los primeros días del conflicto, pero las fuerzas ucranianas han logrado avances para recuperarla.
Aproximadamente 20.000 residentes de Jersón se han desplazado a lugares sobre la margen oriental del río Dniéper, reportó el gobierno regional prorruso. Las fuerzas armadas ucranianas señalaron el domingo que el ejército ruso también retiró a sus oficiales de las zonas ubicadas en la margen occidental, dejando allí únicamente a soldados recién reclutados y sin experiencia.
No fue posible verificar de manera independiente la afirmación ucraniana.