“Epílogo: terminando guerras antes que ellas comiencen”

Por: Francisco Zepeda Andino*

Con su título en inglés “Epilogue: Ending Wars Before They Start”, el Dr. Fred C. Iklé concluye su libro sobre el tema que ya hemos explicado. Él nos detalla cuáles pueden ser los propósitos para combatir las incertidumbres de los cálculos militares, los peligros de escalar las acciones militares creyendo que eso puede finalizar el conflicto, las luchas internas entre “palomas” y “halcones”, y las disyuntivas también internas buscando un final de las acciones armadas.

En el “Epílogo”, el autor dedica buena parte de sus consideraciones a un posible conflicto entre naciones con armamento nuclear. Es conocido que Ucrania no tiene capacidades nucleares en la actualidad, por lo tanto, cualquier uso a su favor tendría que venir de un tercero. Rusia sí tiene armas atómicas de variable capacidad destructiva. De allí el término “armas nucleares tácticas”, siendo la más pequeña 1 kilotón (1,000 toneladas de TNT). La bomba lanzada en Hiroshima, 1945, fue de 15 kilotones. El mandatario ruso ha amenazado que Rusia podría recurrir a su uso para “defender el territorio nacional” y ante la anexión ilegal de los 4 sectores ucranianos ocupados militarmente, queda como una espada de Damocles lo aseverado por Putin y si en una decisión fatal el mandatario ruso usara una de esas armas nucleares ¿cuál sería la reacción occidental? El Armagedón aludido por el presidente Biden no tendría ganador.

Iklé utiliza dos términos para su idea de “terminar una guerra antes que comience”. Disuasión, (Deterrence) y Apaciguamiento (Appeasement) con otra posible traducción “aplacar”. La primera es básicamente, mediante acciones o amenazas en forma abierta o velada, hacer llegar un mensaje claro a un posible contrincante los riesgos que correría al iniciar un conflicto. La crisis de los misiles en Cuba, octubre, 1962 y la posición del presidente Kennedy sobre el uso de armas nucleares, es un ejemplo como la disuasión puede ser efectiva. El “apaciguamiento” tiene una connotación de ceder, claudicar sobre políticas o principios. Se ha asegurado que el “apaciguamiento” no previene guerras, solo las pospone. Los Acuerdos de Munich, 1938, con el primer ministro inglés Chamberlain, el premier francés Dadalier y el canciller alemán Hitler, son citados como el mejor ejemplo de lo fallido del apaciguamiento. Según Iklé, la disuasión debe reforzar el apaciguamiento para prevenir una guerra.

“En el presente como en el pasado, hay básicamente dos formas de prevenir una guerra: mediante la eliminación de las fuentes de conflicto que lleven una nación a recurrir al uso de las armas y, haciendo el uso de las armas tan no atractivo que una nación prefiera tolerar conflictos o frustraciones existentes a empezar una guerra”. “Aquellos con poder de empezar una guerra deben esperar que el final será peor que lo que su nación pudiera conceder o tolerar para preservar la paz”.

La guerra en Ucrania va a terminar, sin duda alguna, pero la pregunta es ¿cómo? Según el corresponsal de CNN en Moscú, Nic Robertson, “El tiempo para el presidente Vladimir Putin se está acabando y él lo sabe”. Durante su publicitada firma de la Anexión de las 4 regiones ucranianas a Rusia “por siempre”, pidió un cese de fuego y negociaciones. Según Andrei Kortunov, del Consejo de Asuntos Internacionales Ruso, “El presidente Putin desea terminar toda esta cosa lo más rápido como sea posible”, según CNN.

Asegura Robertson que Putin está perdiendo la guerra. Posiblemente ese dato puede ser no tan extremo pero el llamamiento a una conscripción obligatoria de 300,000 jóvenes para sus Fuerzas Armadas, sí es un indicativo de las acciones armadas, no todas están saliendo como se planificaron, (la niebla de la guerra). El agitar la opción nuclear y hacer toda clase de amenazas a Europa, según el exembajador norteamericano en la OTAN Kurt Volker es para decir “lleguemos a un acuerdo y déjenme quedarme con lo ya ocupado”. Obviamente condiciones poco aceptables para Ucrania, quien a su vez no posee la capacidad militar de expulsar en su totalidad a las tropas rusas y sus aliados locales. Además, está también la consideración hasta cuándo los Estados Unidos, la OTAN y otras organizaciones podrán mantener los niveles de ayuda militar y económica a Ucrania. En igual forma, el invierno está por llegar a la región y el “General Invierno” quien en 1812 y 1941 favoreció a los rusos y soviéticos, ahora puede ser diferente.

En otro artículo aseveramos que Putin, en su preparación como oficial KGB u otros estudios, es posible no leyó al estratega chino Sun Tzu y de allí los errores cometidos. Con más certitud sí podríamos asegurar no haber leído “Todas las guerras deben terminar” y en consecuencia los amplios sectores ucranianos de desolación y muerte.

*Cnel. (R) FAH

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