La gloria eterna no es para siempre. Mucho menos en el mundo del deporte, concretamente en el fútbol, donde los años hacen mella en el rendimiento tanto físico como psicológico del atleta.
Dos ejemplos claros de carreras ligadas al éxito son las de Messi y Cristiano Ronaldo. Dos figuras que han estado en el Olimpo de este deporte durante años y años, haciendo creer que nadie los iba a poder destronar.