Caficultura enfrenta secuelas a casi dos años de Iota y Eta

La caficultura nacional, el principal rubro generador de divisas a la economía hondureña enfrenta secuelas provocadas por el paso de las tormentas tropicales Iota y Eta a finales del 2022, de acuerdo con resultados del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) medido por el Banco Central de Honduras (BCH).

En ese contexto, la Agricultura, Ganadería, Silvicultura y Pesca, disminuyó en 0.4 por ciento, derivado de la caída en la actividad agrícola, especialmente en el cultivo de café, resultado de la variabilidad climática, como efectos que aún persisten después de las tormentas tropicales -Eta y Iota- a finales de 2020, citó el IMAE reciente.

La afección genera incidencia de enfermedades en las plantas (roya y broca), lo que a su vez provoca defoliación (caída prematura de las hojas) y en otros casos genera necesidad para la renovación de fincas, aunado a los problemas de acceso a las fincas, lo que ha reducido la cosecha, agregó el informe correspondiente a agosto del 2022.

Esto se confirma con el volumen total de las exportaciones durante el cierre del ciclo 2021/22 que sumaron 6.12 millones sacos de 46 kilogramos, una disminución del 20 por ciento comparado a los 7.64 millones de sacos registrados en el mismo período del año 2020-2021.

La disminución de 1.5 millones de sacos, significa que dejaron de entrar 355 millones de dólares en divisas considerando el precio promedio de 236.73 dólares por quintal.

Honduras prevé exportar en la cosecha de café 2022-2023, que apenas lleva dos semanas, unos 7.2 millones de quintales (de 46 kilos), que le dejarán más de 1,600 millones de dólares, y con el reto de aumentar la mano de obra hondureña, conforme a expectativas del Instituto Hondureño del Café (Ihcafé) pese a la adversidad climática.

El café se produce en 15 de los 18 departamentos y en 221 de los 298 municipios a nivel nacional. No se reporta producción en Islas de la Bahía, Valle y Gracias a Dios. En registro oficial de Instituto Hondureño del Café se encuentran inscritas 120,000 familias productoras, un 95 por ciento son calificadas como pequeños productores (con producción menor a 50 quintales/oro).