Autor: Luis Alonso Gómez Oyuela
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DANLÍ, El Paraíso. “La utilidad de lo inútil”, es un interesante libro escrito por Nuccio Ordine, ensayista, profesor, filósofo y escritor más conocido de Italia y el mundo. Ordine a través de esta interesante obra, cuyo contenido es un enfoque crítico sobre la importancia de la cultura y el comportamiento de los grandes pensadores de todas las épocas.
Ordine afirma que, “en nuestra sociedad se considera útil solo aquello que produce beneficios. En la parte introductoria de su obra “La utilidad de lo inútil”, está dirigida a los gobiernos y políticos de todos los tiempos, no solo de su país Italia, sino con una afirmación directa al comportamiento de los gobiernos con referencia a la Cultura.

Ordine en su libro remonta su pensamiento a todas las épocas, por ejemplo, las propuestas de los gobiernos para las reducciones en el presupuesto especial de las ciencias, las letras y las artes son doblemente perversas. Citando a Víctor Hugo frente a una propuesta ministerial de recortar los fondos para cultura en 1848. Son insignificantes desde el punto de vista, financiero y nocivas desde todos los demás puntos de vista.
Es una de las muchas voces que invoca el pensador italiano en “La utilidad de lo inútil” Marta Peirano, escritora y periodista española, entrevistó en España al autor de esta obra con una sugestiva pregunta: “Empecemos por el principio. ¿Qué es lo inútil? “En nuestra sociedad se considera útil solo aquello que produce beneficios. Por esa lógica, la música, la literatura, el arte, las bibliotecas, los archivos de Estado, la arqueología, son todas cosas que se consideran inútiles porque no producen beneficios. Por eso no nos extraña que, cuando los gobiernos hacen recortes, comienzan por estas cosas inútiles sin darse cuenta de que, si eliminamos lo inútil, cortamos el futuro de la humanidad”.

El drama que vivimos es ese: todos los ámbitos de nuestra vida están contaminados por la idea del beneficio y del lucro. Ya no educamos a las nuevas generaciones en el amor por el bien común, por el desinterés, por lo gratuito. Los educamos al revés, en el amor al dinero, a lo útil, al beneficio personal. Los profesores y rectores universitarios se han convertido en managers, y hablan un lenguaje contaminado por la lógica económica. Los estudiantes estudian para conseguir créditos y para pagar deudas. Este lenguaje no es neutro, demuestra que el lenguaje del lucro domina todas las capas de la vida”.
¿Dice usted que la cultura solo puede ser gratuita? “Kant lo explica muy bien: si yo voy a un concierto, ¿en qué me beneficia? Mi amor por la música es un amor desinteresado y solo ese amor me hace mejor. En una sociedad corrompida por la dictadura del beneficio, el conocimiento es la única forma de resistencia. Porque con el dinero se puede comprar cualquier cosa; parlamentarios, políticos, jueces, el éxito, la vida erótica. Solo hay una cosa que no se compra con dinero: el conocimiento. Si yo soy un gran magnate y quiero comprar el saber, ni un cheque en blanco me valdría. El precio del saber es el esfuerzo personal. El conocimiento no se compra, se conquista”.

Sin embargo, en su libro pone toda la responsabilidad sobre las instituciones. ¿No tenemos los individuos la obligación moral de ser inteligentes? “Las instituciones son los lugares donde esas cosas deberían ocurrir. Un joven tiene que comprender la importancia de la cultura y la misión de la escuela, de la educación, es esta: demostrarle que para entenderse a sí mismo y entender al mundo es necesario aprender. Y esto no ocurre porque los maestros están mal pagados, infravalorados y al mismo tiempo no hay recompensa para el que trabaja en la escuela. Es una paradoja que aún hoy hay profesores universitarios que tienen 50 años y siguen siendo interinos, no tienen un puesto de trabajo”.
En su libro menciona que el poder tiene que destruir primero los artefactos y las instituciones culturales para poder establecer su régimen. ¿Los destruye porque los desprecia o porque les tiene miedo? “Los políticos matan la cultura porque desprecian la cultura, pero también porque le tienen miedo. La desprecian porque nuestra élite política es cada vez más ignorante, más inculta. Y por otra parte tienen miedo porque prefieren tener delante un público de personas que no estén capacitados para pensar con su propia cabeza y, por tanto, sean manipulables por los medios de masas, la televisión, las campañas electorales, toda una dimensión de engaños y las mentiras que las personas reciben sin ser conscientes”.

¿La ausencia de la cultura es el abono necesario para que prospere la corrupción? “Muchos países pagan miles de millones por corrupción. Si pudiéramos eliminara la corrupción, ya no haría falta debilitar a la clase media, y empobrecer cada vez más a los pobres. No haría falta eliminar los derechos fundamentales que hacen que el hombre sea digno de ser hombre. Los derechos en los que se fundamenta la dignidad huma jamás se deberían tocar. Sería suficiente luchar contra la corrupción y esos miles de millones que ahorraríamos podrían con creces solucionar la crisis y mucho más.
Los gobiernos mienten cuando dicen que la crisis la pagamos todos: esta crisis no la pagan los bancos. No la pagan los vaqueros, no la pagan los financieros. Esos reciben millones de sueldo al año y aún finaliza su mandato con muchos millones de finiquito”. Nota: Con la creación de la Nueva Secretaría de Cultura y Artes, Honduras retorna a ser parte de los demás países de América para conservar el patrimonio cultural de la nación.

