El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró este jueves con una subida del 2.1%, hasta 89.11 dólares el barril, impulsado por la caída en las reservas comerciales de diésel en Estados Unidos de cara a los meses más fríos.
El crudo de referencia estadounidense comenzó la jornada a la baja, pero revirtió esa tendencia tras conocerse los datos semanales del gobierno de EE. UU. sobre los inventarios de petróleo y otros combustibles, que tuvieron una evolución dispar.
Si bien las reservas de petróleo y gasolina aumentaron, las de productos destilados, que incluyen el diésel y el fuel para la calefacción, quedaron por debajo de la media histórica, lo que sugiere que habrá una oferta ajustada ante la llegada del invierno.
Las reservas de destilados cayeron en 4.9 millones de barriles, más del doble de lo estimado, y su cifra se sitúa en 106,1 millones, el nivel más bajo desde el pasado mayo, según la Agencia de Información de Energía estadounidense. Aparte de eso, entre los factores que influyeron hoy en el mercado está la ligera rebaja de las estimaciones de crecimiento de la demanda de petróleo para este año y para 2023 emitida el miércoles por la Agencia Internacional de la Energía (AIE). (EFE)