El pasado martes vecinos encontraron el cuerpo sin vida de Kimberly Mejía dentro de su apartamento en el barrio Cienaguita, en Puerto Cortés, zona norte de Honduras.
Según el informe policial, la joven de aproximadamente 23 años ya llevaba varios días muerta dentro del baño de su apartamento.
El cuerpo se encontró gracias a que el hijo de la fallecida no paraba de llorar.
Vecinos relataron que el niño de apenas 2 años estuvo deambulando por el patio de la casa mientras lloraba, sin saber lo que pasaba.
Al entrar a la vivienda se encontraron con la dantesca escena del cuerpo de la mujer, que, según explicaron, estaba en avanzado estado de descomposición.
Autoridades llegaron al lugar para resguardar la escena y hacer el respectivo levantamiento del cuerpo y posterior autopsia.
Mejía era originaria del municipio de Choloma, Cortés; pero hace unos días se había mudado a vivir al barrio donde murió.
La Policía indicó que la mujer fue ultimada de un balazo en la cabeza, se trataría entonces de un feminicidio, sin especificar mayores detalles.