Gracias Taiwán

Por: Jorge Alberto Constant

La indiferencia de actores y dirigentes políticos en los últimos años que dio paso al disparate de la reelección presidencial; más la encarnizada lucha fratricida para asumir el poder y replantear el país, propinaron una puñalada traicionera justo en el corazón de la unidad de los hondureños quienes hoy nos tratamos como enemigos acérrimos sin posibilidades claras de reconciliación, todo esto atomizado por la difusión de contravalores en importantes medios de comunicación y redes sociales que destruyen de las mentes la capacidad de análisis y reflexión, apagando además el optimismo y asesinando las esperanzas, acentuando el miedo, la incertidumbre y el desconcierto en el imaginario colectivo.

Los alcances e impactos de la corrupción ejercida desde el poder político, coludidos con un pequeño pero poderoso “grupo empresarial” que aún continúa pugnando obstinadamente perpetrarse para seguir explotando los recursos y servicios básicos del hondureño común con sus espaldas flageladas, conformado por trabajadores, campesinos y emprendedores. Estos filibusteros, sin piedad pasan por sus valientes genitales los sueños, anhelos, aspiraciones y esperanzas de un pueblo carente de cohesión social.

Revertir esta condición sin inversión extranjera que genere empleos y el aporte de cooperantes externos será muy difícil redireccionar hacia la prosperidad. Con sus excepciones; la mayoría de los gobernantes hondureños han asumido que la cooperación es una obligación; esto nos hace recordar la ejemplar historia del pueblo taiwanés que, en los momentos más difíciles de su formación, colapsados por la guerra, el odio radical y la persecución por defender sus ideales democráticos; recibieron de la cooperación internacional un préstamo de 60 millones de dólares; así pues, tomaron estos recursos para invertirlos en educación; con el rostro hacia el sol, sus líderes se comprometieron honrar con creces esa deuda y juraron nunca más volver a extender las manos ante ninguna potencia para no exponer el honor y dignidad del pueblo de Taiwán.

Para lograr los objetivos de semejante empresa, la Republica China Taiwán al modelo democrático de Montesquieu; Legislativo, Ejecutivo y Judicial; agregó, el poder de control para lograr transparencia en la gestión de su plan de nación; esto significó el pegamento que dio cohesión social, consolidó la unidad de propósitos, metas y objetivos del pueblo taiwanés que hoy es punta de lanza en nanotecnologías, ocupa la novena posición en reservas de oro en el mundo, ha desarrollado más de ciento noventa mil empresas fuera de su territorio, Taiwán país con cero analfabetismo y cero mendicidad.

Además, los taiwaneses son los creadores del mejor programa de salud a nivel mundial, de tal suerte que en la pandemia covid-19, las potencias mundiales recibieron apoyo del pensamiento científico del pueblo excluido y marginado por la ONU, para superar inclusive las secuelas devastadoras en la educación y la economía de países donde sus gobernantes poseen la cosmovisión del pluralismo democrático no las miopías enajenantes del sectarismo ideológico.

De cara a las fiestas de independencia, presentamos al pueblo y gobierno de Taiwán y su misión diplomática, nuestro profundo agradecimiento por su valioso y decidido apoyo a lo largo de los años. Muchas gracias, porque ninguna nación del mundo ha dado como ustedes, oportunidad a miles de jóvenes hondureños que hoy se forman y capacitan en diferentes universidades y centros tecnológicos en su país. Gracias por desarrollar en Honduras tantos proyectos agroindustriales, científicos y de transferencia de tecnologías. Gracias por ayudar a nuestros gobernantes a alcanzar objetivos de desarrollo sostenible, gracias por sus propuestas innovadoras enfocadas en el desarrollo comunitario a través del fomento de asociaciones público-privadas que generan prosperidad a la sociedad en su conjunto.

En este momento en que la humanidad hace un llamado a detener la destrucción de nuestro planeta y que coincidentemente en Honduras, nuestros ecosistemas se ven afectados por la ambición desmedida de grupos explotadores; nos parece acertado y oportuno el ofrecimiento para trazar una hoja de ruta para lograr la protección de nuestros entornos donde se incluye la reforestación a nivel nacional con árboles frutales, según el hábitat geofísico de nuestras regiones y un abordaje cultural para la preservación de la Biosfera del Río Plátano. El calentamiento global que genera cambio climático no tiene fronteras, es por ello que consideramos prioritarios e imprescindibles los esfuerzos conjuntos si queremos una Honduras con un futuro sostenible.

Damos gracias en nombre del pueblo hondureño por esta alianza de cooperación Taiwán-Honduras y por trabajar de la mejor manera para convertir los desafíos de país en nuevas oportunidades.

Gracias por fomentar el rencuentro fraternal entre nosotros los hondureños; sin duda que llegará ese momento en que nuestros líderes antepongan sus aspiraciones personales y colocar toda la fuerza espiritual al servicio de esta patria que añora que sus hijos tendamos puentes de solidaridad y paz social.

Gracias Taiwán por esta amistad verdadera, hacemos votos y mantenemos firme la esperanza de que formarán parte activa de ese concierto de países que integran la Organización de Naciones Unidas para compartir sus avances y descubrimientos con el mundo.

Nuestra profunda gratitud a la embajadora de Taiwán Dra. Vivia Chang por su espontaneo apoyo a los diferentes programas y proyectos de avance social que se adelantan en el país y celebramos el especial aprecio y simpatía que ha logrado establecer con la Presidente de Honduras doña Xiomara Castro de Zelaya. Feliz doble diez.