Moderados y radicales

Por: Marcio Enrique Sierra Mejía

En las sociedades humanas existen individuos con comportamientos moderados y radicales. El fenómeno de las maras ilustra cómo estos actores sociales, tienden a actuar de manera radical ante particulares situaciones que deben enfrentar para lograr sus objetivos como grupo criminal y delincuencial. Igualmente, los líderes narcotraficantes, actúan de manera radical cuando quieren eliminar a otro actor, que les compite o dificulta sus actividades narcotraficantes. En este artículo, no voy a tratar lo relacionado con las actitudes moderadas o radicales de las maras y los narcotraficantes, pero sí voy a incursionar, en el caso de la sociedad política y los actores políticos que se agrupan en corrientes ideológico políticas y demuestran comportamientos moderados o radicales, para lograr los objetivos políticos que se han propuesto.

En mi perspectiva analítica, las posturas ideológico políticas que tenemos en Honduras, pasan el filtro de la sustitución de conceptos a conveniencia del analista que los utiliza. Decir, que en las fuerzas de izquierda hay posturas moderadas y radicales, significa que el método de transición al socialismo, puede realizarse mediante acciones radicales o acciones moderadas. Sin embargo, al asumir esta postura, suponen que existe un conglomerado de miembros del Partido Libre, en el que todos profesan la ideología socialista. Entonces, los radicales están más cercanos del quehacer que se establece en el Foro de Sao Paulo o seguidores más alineados con el enfoque pragmático cubano-venezolano. Mientras que los moderados, se inclinan a posturas socialistas democráticas cercanas a experiencias de países, en los que han sido puestas en práctica, acciones democráticas, pluralistas e integrales de cambio, mediante una visión con objetivos comunes y diferenciados. Detrás de esta dinámica, se obvian términos peyorativos como los son postura dictatoriales o autoritarias para referirse a los radicales o posturas reaccionarias conservadoras para referirse a los moderados. Hay quienes opinan que las posiciones moderadas, provienen de individuos que aún no se deslindan de la postura liberal progresista.

Por otra parte, en las fuerzas de la derecha particularmente en el Partido Nacional, las posturas moderadas tienden a identificarse con el legalismo que instauran los estatutos, y con actores políticos, involucrados de una u otra manera, en los gobiernos nacionalistas, durante los doce años continuos que mantuvieron el poder de gobierno. Esta postura tiende a soslayar la corrupción y el abandono que sufrió el partido, el mal manejo administrativo del partido y la instrumentalización del mismo con fines personalistas. Los moderados enfrentan el dilema de tomar posición a favor de una transición, con una depuración relativa y con una actitud condescendiente, hacia líderes políticos que sacaron ventajas económicas a lo largo del continuismo de los últimos tres gobiernos. Y que son líderes que actuaron bajo la influencia de la escuela política que desarrolló el juanorlandismo y en menor trascendencia el pepelobismo. Y que dicen aún tienen incidencia política en el Partido Nacional. Mientras que los radicales, quieren limpieza total. La democratización de las decisiones en la que los líderes de bases tengan participación real y control del manejo administrativo del partido, el respeto a los principios morales que establece la doctrina del partido y el cambio de políticas económicas que no reducen la desigualdad social y aumentan la pobreza y la exclusión social. En el nacionalismo, a los moderados los caracterizan por inclinarse al continuismo del juanorlandismo y el pepelobismo, alrededor de una candidatura única.

Detrás de esta polémica, las posturas conservadoras reaccionarias son asociadas con las actitudes moderadas y las reformistas progresistas con las radicales. En general, los socialistas tienen menos posibilidades de una división política interna en Libre, porque las bases de este partido, son mejor atendidas y concientizadas políticamente, en cambio, en el Partido Nacional de no haber señales de cambio real, a este partido, le vienen momentos políticos críticos que lo pueden debilitar negativamente. Sobre todo, porque al apoyar el continuismo del juanorlandismo y del pepelobismo, prosélitos del método de la instrumentalización y abandono ideológico y político de las bases y la mercantilización de la política, les va a cobrar factura y rechazo al no demostrar una transformación objetiva de la dirección política y del liderazgo de bases y autoridades.

En fin, se puede hablar de moderados y radicales en política, pero su connotación teórico práctica, es específica en cada caso que se trate.

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