KIEV (AFP). Las fuerzas rusas reivindicaron este viernes sus primeras conquistas en el este de Ucrania tras una serie de reveses en varios frentes, pero Kiev parecía mantener sus posiciones e instó a los soldados rusos a rendirse.
El ministro de Defensa ucraniano, Oleksii Reznikov, en una muestra de la confianza de los ucranianos tras una serie de éxitos conseguidos durante su contraofensiva, prometió garantizar «la vida, la seguridad y la justicia» de los militares rusos que opten por capitular.
«Todavía pueden salvar a Rusia de la tragedia y al ejército ruso de la humillación», o si no «quedar en la memoria como ladrones, violadores y asesinos», lanzó, después de que varias derrotas en el frente empujaran al presidente ruso, Vladimir Putin, a movilizar a centenares de miles de reservistas.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, aseguró en su discurso diario que el ejército había reconquistado cerca de 2,500 km2 de territorio controlado por Rusia en su última contraofensiva lanzada a finales de septiembre. Por su parte, Moscú anunció que había conquistado tres pueblos del este de Ucrania tras haber perdido miles de kilómetros cuadrados en varios frentes en las últimas semanas.
Los separatistas prorrusos que combaten junto a las fuerzas de Moscú en Ucrania afirmaron que habían tomado las localidades de Otradivka, Vesela Dolina y Zaitseve. El Ministerio ruso de Defensa ya había anunciado la captura de Zaitseve la víspera, en su informe diario.
Los tres municipios están situados al sur de la ciudad de Bajmut, controlada por las fuerzas ucranianas en la región de Donetsk y que el ejército ruso intenta conquistar desde hace meses, sin éxito.