Lecciones aprendidas y advertidas

Por: Ivonne Tabora*

Por años cada vez que cae un aguacero o una tormenta en el país, que dura un par de horas, termina exacerbando nuestros ríos y quebradas, dando paso a terribles inundaciones y las precarias viviendas que se ubican en las orillas de estos sitios, se vienen abajo dejando a miles de hondureños damnificados y completamente en la calle o en el peor de los casos, algunos hasta pierden sus vidas.

En el caso de Honduras especialmente, por su ubicación y clima nos enfrentamos cada año a una fuerte temporada de huracanes o tormentas tropicales, que nos dejan graves consecuencias económicas que nos afectan por años, y es que, para comenzar, las ciudades grandes como Tegucigalpa y San Pedro Sula sufren sobrepoblación y la pobreza induce a que muchas personas busquen vivir en zonas económicas o baratas, pero altamente vulnerables, ya que son inundables.

Los hondureños ya deberíamos de ser expertos en el tema, y trabajar en prevención y mitigación, pues hemos tenido pérdidas humanas y económicas con catástrofes, como el huracán Fifí, el Mitch, y las últimas tormentas que nos azotaron Eta e Iota.

El Mitch, catalogado como uno de los más mortíferos de la zona del Atlántico, con categoría 5, se llevó más de 20 mil vidas en toda la región, y miles de desaparecidos, y el Fifí que fue nombrado como el tercer más desastroso, dejando al país con 8 mil muertos, asimismo los más recientes fenómenos de Eta e Iota, que trajeron inundaciones y deslizamientos con daños de alrededor de los 52 millones de lempiras.

Todo este entorno gira alrededor del cambio climático, la importancia vital que se debe dar al tema como país de alto riesgo y vulnerabilidad, pues el clima extremo que estamos sufriendo provoca pérdidas no solo humanas, pues hay afectaciones tanto en alimentos, vivienda, salud, porque el cambio climático es una crisis humanitaria.

Es una historia repetitiva, especialmente aquí, porque a pesar de que estudiados en el tema vivan advirtiendo sobre esto y todo lo que comprende, somos uno de los países de la región, más endeble al cambio climático, según el Índice Global de Riesgo Climático, GermanWatch, el cual señala que se deben tomar acciones urgentes, no solo por parte de las organizaciones y autoridades relacionadas al tema, sino también por cada uno de los hondureños.

El mayor problema creo que radica en que el principal destructor de la naturaleza, es el hombre mismo, hemos observado cómo talan nuestros bosques y no pasa nada, escuchamos quejas y lamentos, pero no se actúa para frenar o cambiar lo que está pasando, a pesar de que se está destruyendo la fuente natural de nuestras vidas.

Todo lo que ocurre con el cambio climático y los desastres naturales también está provocando que crezcan los migrantes climáticos, pues según la Organización Mundial Meteorológica, (WMO), las olas de calor, las inundaciones, las sequías, las tormentas cada vez son más severas, esto hace más difícil la vida humana, y ya está más que evidenciado que hay un vínculo entre el cambio climático y el desplazamiento de las personas o migración.

Los países desarrollados están cada día más integrando estrategias para combatir este flagelo, pero países como el nuestro lo que hacemos es actuar con total irresponsabilidad contra nuestro medio ambiente, nos estamos quedando sin árboles, botamos la basura donde sea, consumimos más luz de la que necesitamos, no reutilizamos, y todo este conjunto de acciones, ya nos está pasando factura.

Para nuestro pesar y por increíble que parezca, la influencia humana es la que ha calentado el clima, los gobiernos hasta ahora solo se dedican a dar respuestas inmediatas, pero no trabajan en prevención y atenuar un poco la vulnerabilidad que sufrimos, o sea no hay lecciones aprendidas ni advertidas que se tomen en cuenta.

Pero pienso que no es solo del gobierno la responsabilidad, hay que cambiar la cultura de todo un pueblo, que se ha dedicado a la destrucción y no a la protección del medio ambiente y sus recursos naturales.

Vivimos en la tierra, como si tuviéramos otra a la que ir… (pensamiento anónimo).

*Licenciada en Periodismo, relacionista pública, administradora de redes sociales.

@IvonneTabora
[email protected]