Nicola Graviano asumió recientemente la jefatura de Misión de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en Honduras, con el objetivo de coordinar los esfuerzos de la instancia del Sistema de Naciones Unidas en asuntos migratorios.
A su llegada, Graviano inició reuniones con autoridades de Gobierno, específicamente de la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional (SRECI), Secretaría de Trabajo y Seguridad Social (SETRASS), Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), el Instituto Nacional de Migración (INM) y la Comisión Interinstitucional contra la Explotación Sexual Comercial y Trata de Personas (CICESCT).
Durante estas reuniones planteó una agenda que contiene las acciones de trabajo conjunto que la OIM ha apoyado en temas como: la construcción de una política migratoria humanista para Honduras, fortalecimiento de los mecanismos de migración laboral, prevención de los delitos asociados a la migración irregular, entre otros.
En esta semana de actividad introductoria, a su primera semana en el cargo, se ha presentado la Red de las Naciones Unidas sobre Migración, un espacio de trabajo conjunto entre las agencias, fondos y programas de la ONU en Honduras, que busca contribuir en la aplicación del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular.
Además, visitó el albergue Jesús Está Vivo de Danlí, donde personas migrantes en tránsito de diferentes partes del mundo acuden cada día. Allí se constataron cuáles son las condiciones de este y se entregaron insumos a las familias albergadas.
También ha seguido de cerca la situación de las personas que han tenido que abandonar sus casas debido a la falla geotécnica en la colonia Guillén de Tegucigalpa.
Por esta razón estuvo presente en la escuela Agustín Alonzo, donde la OIM, con el apoyo del gobierno de Corea, entregó productos alimenticios, kits de cocina, insumos de higiene, ropa, entre otros.