El Juventus estrenó su casillero en la presente campaña de Liga de Campeones al ritmo de Di María, clave con un triplete de asistencias, y a costa de la que era la última oportunidad para mantener las opciones de clasificarse a octavos de la ‘Juve’, personificada en un Maccabi Haifa inferior que, eso sí, puso en aprietos en los últimos compases al conjunto turinés.
No tenía opciones la ‘Juve’. Estaba obligada a ganar en casa a su rival israelí para seguir en la pugna por un puesto en octavos y para amainar la lluvia de críticas que llueven desde el inicio de campaña sobre el equipo que dirige Max Allegri, más cuestionado que nunca por la paupérrima versión que su equipo ha mostrado desde el inicio de temporada.