El hambre anotadora de Erling Haaland abrió al Manchester City el camino de una cómoda victoria (5-0) en casa contra el Copenhague, en un duelo en el que los ingleses pudieron permitirse el lujo de sentar al noruego en el descanso, tras firmar un doblete.
Fiel a su costumbre de perforar la red, Haaland sólo necesitó siete minutos y un toque de balón para transformar el primero. Lo hizo rematando en el interior del área un buen centro desde la derecha de Cancelo.