Después de dos primeras jornadas dubitativas, el Chelsea doblegó a un inofensivo Milan (3-0), mostró las virtudes del juego de Graham Potter y volvió a brillar en Europa con una actuación que endereza su rumbo en la Liga de Campeones.
Los goles de Wesley Fofana, que terminó lesionado; Pierre-Emerick Aubameyang, que ha marcado en dos partidos seguidos; y Reece James, presentando su candidatura a titular con Inglaterra en el Mundial, fueron suficientes para imponerse a un Milan perdido, fuera de ritmo y que dejó mucho que desear en Stamford Bridge.