NUEVA YORK (AFP). El jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, acusó este sábado en la Asamblea General de la ONU a Occidente de una «rusofobia sin precedentes», «grotesca» y «rampante».
«La rusofobia oficial en Occidente no tiene precedentes, su alcance es grotesco», dijo Lavrov, quien acusó a Estados Unidos de tomarse «por un enviado de Dios en la Tierra», aunque sin «ninguna obligación», pero con el «único sagrado derecho de actuar con impunidad cuando y donde quiera».
«No se avergüenzan de decir que tratan de infligir una derrota militar a nuestro país, pero también destruir y fracturar a Rusia», agregó ante una Asamblea medio vacía.