El noni es el nombre Hawaiano que recibe la fruta de Morinda citrifolia L. (Rubiaceae). El noni es originario de la región comprendida desde el sureste asiático hasta Australia y se cultiva en Polinesia, India, el Caribe, México, América Central y la parte sur de América del Sur. Los polinesios han usado durante más de 2000 años la planta de noni con propósitos alimenticios y medicinales. En la farmacopea tradicional, la fruta es recomendada para prevenir y curar diversas enfermedades; principalmente se usa para estimular el sistema inmune y de esa forma combatir bacterias, virus, parásitos e infecciones fúngicas, así como para prevenir la formación y proliferación de tumores, incluyendo algunos de tipo maligno.
Sus usos se emplean para tratar diversas dolencias o afecciones como: Aftas bucales, reumatismo, parásitos intestinales, infecciones cutáneas, artritis, tos, congestión nasal, problemas respiratorios, dolor abdominal, impotencia masculina y disfunción eréctil y trastornos menstruales.