La calificadora de riesgo Moody’s advirtió este jueves que los riesgos climáticos físicos en América Latina van en aumento, con un impacto negativo creciente en diversos sectores económicos y la calidad crediticia de estos.
La agencia sostuvo en un informe que América Latina y el Caribe enfrentan múltiples riesgos, cada vez más frecuentes, debido a la crisis climática, entre ellos, el aumento del nivel del mar, incendios, sequías, inundaciones y fenómenos meteorológicos extremos «sin precedentes».
Advirtió que el calentamiento global y otros riesgos ambientales directos derivados del cambio climático «empeorarán cada vez más y afectarán la calidad crediticia» en varias regiones geográficas y sectores. Este impacto, según el informe, será mayor en ciertos sectores.
De acuerdo al análisis de Moody’s, la producción de hidrocarburos, los servicios públicos y los recursos naturales son los sectores más expuestos a los riesgos físicos de la crisis climática, mientras que los bancos enfrentan riesgos indirectos a partir de sus carteras de inversiones y préstamos.
Según Barbara Mattos, vicepresidenta senior de Moody’s, «el riesgo físico del cambio climático en América Latina es particularmente significativo para las industrias con activos fijos, como minería, petróleo y gas, puertos y servicios públicos».
«Los fenómenos meteorológicos extremos en la región afectan con mayor frecuencia las operaciones o las cadenas de suministro en sectores como la logística e infraestructura, agricultura, minería, pesca, energía, servicios públicos y telecomunicaciones», precisó Mattos.
De acuerdo al reporte, en Brasil, la crisis climática presenta una amenaza para los cultivos y podría implicar pérdidas para la producción agrícola y de proteínas, «aunque la diversificación geográfica reduce ese riesgo». (EFE)