Las Fuerzas Armadas (FF. AA.), cuentan con más de 160 perros militares que conforman el I Batallón Canino, adscrito a la Policía Militar del Orden Público (PMOP), cuyas misiones principales son la detección de narcóticos, armas, explosivos, divisas y dispositivos electrónicos, entre otros.
Asimismo, están especializados en búsqueda y rescate de personas soterradas bajo estructuras colapsadas, siendo un apoyo fundamental para las misiones que se ejecutan a través de los diferentes batallones de la PMOP en el país.
Este batallón cubre los aeropuertos de San Pedro Sula, Tegucigalpa y La Ceiba; la terminal marítima de Puerto Cortés; en las fronteras del occidente del país, en Choluteca y El Paraíso, así como entre otros departamentos.

El I Batallón Canino, el único a nivel de Centroamérica, fue creado a partir del 1 de septiembre del 2014, mediante el acuerdo 1190 y surgió como una necesidad ante las amenazas actuales y latentes por el surgimiento del crimen organizado, narcotráfico y otros indicios que son generadores de altos índices de violencia y criminalidad.
Fue así como se inició la forma la selección de caninos en el territorio nacional, los cuales posteriormente iniciaron una inducción de entrenamiento para caninos de trabajo, coincidiendo con la presencia en el país de instructores de República Dominicana, del Centro Regional de Adiestramiento Canino, quienes los evaluaron e iniciaron su capacitación en la comunidad de Lepaterique, Francisco Morazán.
La capacitación se sirvió en las instalaciones de la Dirección Nacional de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN), donde se graduaron y se certificaron los primeros cinco binomios caninos de sustancias narcóticas y divisas.
Luego se adquirieron 100 binomios más provenientes de Colombia, preparándolos para apoyar las operaciones de las Fuerzas Armadas.

MACHOS Y HEMBRAS
Se tienen canes en 17 sedes militares a nivel nacional con mayor presencia en las ciudades de San Pedro Sula y La Ceiba, apoyando diariamente en los diferentes operativos.
Específicamente, en Tegucigalpa se cuenta con más de 24 binomios caninos destinados a las diferentes unidades operativas de la Policía Militar y otros entes de seguridad que los necesitan, también se cuenta con misiones de proyección social en escuelas y brigadas médicas.
Los canes que integran el Primer Batallón son de perros de las razas pastor alemán, pastor holandés, labrador, golden, pastor checo, american bully, pastor belga malinois (con el que más se trabaja por sus características atléticas e incansables superando todo tipo de terrenos y obstáculos.)

La institución castrense cuenta con machos y hembras y se comienza con una estimulación desde los primeros días de nacidos y luego son sometidos a diferentes escenarios, como multitudes de personas, puentes peatonales, polígonos de tiros, ruidos de vehículos y aviones para que pierdan los miedos y puedan entrar al curso los respectivos canes que logren pasar las pruebas.
Pero antes de ingresar al curso de guía canino, se les da un adiestramiento de obediencia básica a los canes con el propósito de crear un vínculo y el curso tiene una duración de cuatro meses que está dividido en cuatro fases.

SIETE AÑOS DE TRABAJO
El can tiene entre 250 y 300 millones de células olfativas y pueden hacer hallazgos en lugares no visibles para el ser humano y en ningún momento se les introduce narcóticos puros, sino que se les adiestra por medio de impregnación de olores.
Una vez cumplido con el tiempo o periodo de siete años de trabajo, el can es donado a su guía y si llegase a fallecer dentro de las instalaciones se cuenta con un cementerio canino donde es enterrado en una ceremonia con todos los honores. (XM)
DATO
Desde su nacimiento, los perros son seleccionados y adiestrados permanentemente en detección de armas prohibidas, explosivos, divisas y cualquier otro tipo de armamento para contribuir al combate de la delincuencia.
