“FRÁGIL, DE PAPEL…”

EN editorial de la “Tribu correcta”, respecto a la longevidad ligada al grupo de amigos que se comprometen y se apoyan mutuamente para toda la vida, Winston cerró con una estrofa de ese himno a la amistad de Alberto Cortez, favorito del grande amigo Toño Torres Rubí, QDDG. A continuación el texto completo: “A mis amigos les adeudo la ternura/ y las palabras de aliento y el abrazo;/ el compartir con todos ellos la factura/ que nos presenta la vida, paso a paso./ A mis amigos les adeudo la paciencia/ de tolerarme las espinas más agudas;/ los arrebatos de humor, la negligencia,/ las vanidades, los temores y las dudas./ Un barco frágil de papel,/ parece a veces la amistad/ pero jamás puede con él/ la más violenta tempestad/ porque ese barco de papel,/ tiene aferrado a su timón/ por capitán y timonel: un corazón./ A mis amigos les adeudo algún enfado/ que perturbara sin querer nuestra armonía;/ sabemos todos que no puede ser pecado/ el discutir, alguna vez, por tonterías./ A mis amigos legaré cuando me muera/ mi devoción en un acorde de guitarra/ y entre los versos olvidados de un poema,/ mi pobre alma incorregible de cigarra./ Amigo mío si esta copla como el viento,/ adonde quieras escucharla te reclama,/ serás plural, porque lo exige el sentimiento/ cuando se lleva a los amigos en el alma”.

La contribución de una amiga bien leída: “Hace tiempo, insiste mi único tío, en la tribu correcta”. “Como usted sabe, no se trata del número, sino de la especial composición de la tribu”. “No es tan sencillo el tema, no es cuestión de seguidores y “likes”, sino de conexiones reales y profundas, personas con quienes podemos ser, no solamente estar”. “Para que quede en acta, yo soy de su tribu, siempre e incondicionalmente”. De un amigo académico: “Excelente”. “Lo leí temprano esta mañana”. “Sus editoriales acerca de nuestra condición humana y sus relaciones de sustento a nuestra red de vivencias (hijos, nietos, amigos, etcétera) me han recordado el libro monumental “El Profeta” de Khalil Gibran”. Una amiga abogada: “El tener una tribu que lo llene de amor sobre todo en los momentos difíciles”. “En el año 2009, mis tres muchachos tuvieron un accidente automovilístico en el cual muere uno de mis amados hijos”. “A mi segundo hijo, lo operaron del cerebro y poco a poco –de las secuelas– lo hemos ido levantando”. “A mi tercer hijo se le perfora el pulmón y casi pierde su pierna derecha, le hacen 17 operaciones”. “Mi esposo y yo nos quedamos con las manos vacías y con un duelo inmenso”. “Allí sentí la bendición de tener amigos”. “Siento su mano amiga políticamente”. Otra buena amiga: “Su editorial saltó la barda”. “Me hizo recordar cuando mi esposo desapareció y a cuantas personas vi cambiar de acera al verme y solo mi familia y muy pero muy pocos me acompañaron en esos momentos”.

“Me alegra decirle que usted fue uno de los amigos que con un corazón lleno de generosidad me apoyó y me animó a sacar mi carrera universitaria”. “Es cierto, le ayudé en política, pero nunca se compara al instante en que llegué angustiada en Navidad a su oficina para que me ayudara y usted me dijo, ya no te preocupes, disfruta la Navidad con tus hijos y después nos preocupamos por lo que te angustia, y no me falló”. “Hasta el día de hoy, aunque no lo visite, sé que me atiende con una sonrisa y un trato amable y cálido que es lo que necesitamos los amigos”. “Es muy cierto que la familia y los amigos verdaderos son nuestro verdadero apoyo; después de Dios pues la fe mueve montañas”. Un fundador del colectivo: “Gracias a la vida que me ha dado tanto; me ha dado la risa y me ha dado el llanto; así yo distingo dicha de quebranto; los dos materiales que forman mi canto; y el canto de ustedes que es el mismo canto; y el canto de todos que es mi propio canto”.
“Gracias a la vida”. P.D. “Gracias por el privilegio de su entrañable amistad”.
“Una invaluable herencia y bendición que nos dejó mi apá”. “La “vieja, buena y pura amistad”, “es ciertamente una salvación que día a día construye y llena el alma de amor y paz”. Otro lector opina: “Excelente tema, en resumen, un retorno hacia la fraternidad y la convivencia”. “Mucho mejor que poner la esperanza en cosas tan banales como «likes» o ‘pulgares arriba’”. “Ahora, la pregunta es la siguiente: ¿para qué quiero una larga existencia si con ello no voy a procurar más dicha, no solamente para mí sino para los que me rodean? Como dicen: El que no vive para servir, no sirve para vivir”. (A propósito de la convivencia fraternal. “Evitemos suplantar con nuestro mundo –Winston citando a José Ortega y Gasset– el de los demás”. “Vive con los hombres como si Dios te viera –el Sisimite recordando a Séneca– que ciertamente te ve”).