Madrid (AFP). En España, que vive el mayor brote de viruela del mono del mundo, la falta de vacunas está llevando a parte de la comunidad gay, la más afectada, a cambiar sus hábitos sexuales, practicando la abstinencia o limitando el número de parejas sexuales.
«Esto del mono se ha desatado demasiado, prefiero estar un poquito cuidándome hasta que me vacune y tenga un poco de inmunidad «, dice Antonio, un madrileño de 35 años que no quiso dar su apellido y que admite haber cambiado radicalmente sus hábitos.
España, con 3,738 casos según el último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las dos primeras muertes en Europa, es el país más afectado del mundo, por delante de Estados Unidos (3,478).