El Ministerio Fiscal solicita 5 años de prisión y 10 millones de euros de multa para el expresidente del FC Barcelona Sandro Rosell por los delitos de corrupción en los negocios y estafa en el fichaje del delantero Neymar da Silva, para el que también pide 2 años de cárcel y otros 10 millones de multas por un delito de corrupción en los negocios.
En cambio, exonera al también expresidente de la entidad azulgrana, Josep Maria Bartomeu, vicepresidente cuando ocurrieron los hechos, al entender que pese a firmar los contratos presuntamente fraudulentos para fichar al delantero del Santos, entre 2011 y 2013, no formó parte activa de las negociaciones.