Entre música de mariachis y los recuerdos de quien en vida fue el periodista Óscar Morán lMéndez, familiares y amigos le dieron este lunes cristiana sepultura.
El sepelio se realizó a la 1:00 de la tarde en el cementerio Santa Cruz Memorial, seis kilómetros al norte de Tegucigalpa, en medio de la consternación que dejó su repentino deceso.
«Era nuestro ejemplo y nuestro guía, nunca morirá en los corazones de quienes lo amamos»‘, dijo Ernesto Morán, hijo del periodista.
Sus familiares, previo al entierro, le llevaron mariachis al comunicador, como él lo había pedido en vida, le cantaron «El Rey» y otras canciones que Morán Méndez disfrutaba tocar con su vieja guitarra.
Las canciones fueron coreadas, entre lágrimas, por todos los que acompañaron a los dolientes en tan duro momento.
Morán o el «Liqui» cómo le decían sus colegas de cariño, murió el domingo en la mañana en una sala del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) a causa de un paro cardíaco.
El comunicador permanecía interno en ese centro asistencial, debido a que se recuperaba de un primer infarto y estaba siendo sometido a un tratamiento por parte de los médicos.
Su partida, además del enorme vacío que deja en su familia, representa una gran pérdida para el gremio periodístico, en el que es recordado por su calidad de gente y su trata afable.
«El siempre andaba con una sonrisa y era un gran contador de historias de las aventuras periodísticas que le tocó cubrir», dijo el expresidente del Colegio de Periodistas de Honduras (CPH), Dagoberto Rodríguez.
