Nació el 4 de julio de 1912, convirtiéndose con el paso de los años en uno de los ciudadanos más ilustres que registra la historia hondureña.
Le sobreviven el ingeniero Carlos Roberto Flores, el doctor Óscar Flores y la conocida artista Celsa Flores, nietos y demás seres queridos, entre quienes su acrisolado recuerdo permanece vivo.
Fue abogado, escritor y periodista, talentoso hondureño que en su anhelo de servir a la patria heredó un valioso legado literario y periodístico, al fundar Diario LA TRIBUNA, el 9 de diciembre de 1976.
Don Óscar, dio sus primeros pasos en el periodismo como redactor del Semanario Estudiantil “El Universitario”, el semidiario político “Honduras Libre” y El Cronista, del que era asiduo colaborador.
Ya en 1935, siguiendo su recorrido por el fascinante mundo de las letras, destacó entre su generación literaria, considerándosele, por su exquisito estilo y diáfana visión de la realidad nacional, uno de sus grandes valores.
El ilustre profesional se casó con Margarita Facussé de Flores, con quien formó un sólido matrimonio, procreando a sus tres hijos.
A lo largo de su carrera participó en la vida política de la nación, desempeñándose como diputado al Congreso Nacional, presidente de la Corte Suprema de Justicia, y más adelante del Banco Municipal Autónomo, entre otros importantes cargos, que asumió con mucha responsabilidad, destacándose siempre en el quehacer nacional.
Sus libros “Resplandores del ocaso”, “La voz está en el viento” y “Presencia del Olvido”, así como el Diario LA TRIBUNA, que fundó con el ideal de que fuera “Una voluntad al servicio de la Patria”, hoy son una herencia que enorgullece a los hondureños.