Por: Otto Martín Wolf
La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), tuvo el sistema comunista más grande del mundo. Implementado en 1922, terminó en 1991.
Fue el mayor experimento en ese sentido y también, el más grande fracaso.
Después de muchos años de someter el pueblo a privaciones, libretas de racionamiento y, sobre todo, a una falta de libertad total, tuvieron que reconocer lo inservible del comunismo; la unión se desunió.
China, que se dice comunista, en realidad es un sistema capitalista, con empresa privada, bolsa de valores y enormes inversiones privadas.
China es el país que tiene más millonarios del mundo, más que los Estados Unidos.
Se trata de la segunda economía del mundo, no hay nada de comunismo ahí.
Tampoco hay democracia, ni libertad política.
Un partido único controla toda la función pública y el ejército.
Pero sí, se puede comentar muy a favor del sistema chino, pues sacaron a la mayor parte del país de la pobreza en relativamente poco tiempo.
Todo empezó después de la muerte del caudillo populocomunista -Mao Zedong- cuando se produjo un cambio en el sistema económico.
Es una de las pocas naciones donde se puede decir que el poder centralizado ha funcionado, si no en libertad, muy notablemente en la parte económica, nivel de vida, salud, educación, etc.
El resto de los países que se califican de comunistas en realidad son dictaduras de un caudillo y sus herederos políticos.
Cuba y Venezuela, donde lo único que importa a sus dirigentes es el poder, tienen sumido a sus pueblos no sólo en la miseria, sino en la más terrible tiranía.
No son comunistas, no son socialistas, son tiranos refugiados detrás del título de ideologías fracasadas.
Los que pueden se van caminando, nadando o en balsas.
En el otro lado de la moneda; Noruega, Suecia, Dinamarca, Finlandia e Islandia, son democracias socialistas. Para ponerlo de una manera sencilla; el sistema político es demócrata, el económico tiende más hacia el socialismo.
Repitamos para que no se olvide: Hay socialismo económico con democracia y libertad.
Como consecuencia, el nivel de vida de esas naciones es altísimo, con servicios públicos, educación, etc. de primera calidad a nivel mundial.
Además, tienen algo que escapa a la comprensión de los latinoamericanos:
AHÍ NO EXISTE NEPOTISMO NI CORRUPCIÓN.
¿Verdad que parece imposible?
Pero es cierto.
Hace unos años, viajando por Noruega le pregunté sobre corrupción a Gunilla, mi guía.
Me dijo que sí, que por ejemplo el alcalde de un pequeño pueblo fue procesado y destituido por haber aceptado un 10% de descuento de una ferretería en las compras de material para remodelar el baño de visitas de su casa.
¡Fue destituido por eso! ¿Verdad que es increíble?
¿Qué sucede en nuestros países tropicales donde las cosas jamás han funcionado así?
La verdad es que somos diferentes, tanto así que no estamos en capacidad de comprender cómo es que no hay corrupción en el gobierno, en la administración de justicia, en el sistema electoral y todo lo que tiene que ver con dinero.
Es imposible comprender, no pasa por nuestra mente, no lo podemos digerir: ¿Gobiernos sin corrupción? ¿Sin nepotismo? ¿Con democracia?
Comparemos el nivel de vida de Cuba y Venezuela con esos países de Escandinavia.
¡Nada que ver!
Los dictadores de Cuba y Venezuela utilizan como pretexto para la miseria del pueblo y su deseo de perpetuarse en el poder sus malas relaciones con los Estados Unidos.
Pudieron tener razón al principio, pero han transcurrido tantos años que ya deberían haber solucionado el asunto de una manera u otra. ¿Para eso se supone que son los gobiernos, capische?
El mejor ejemplo es Viet Nam; ellos pelearon una guerra contra los USA y vencieron.
No fue una guerra de discursos populistas ni poses demagógicas, barbas o tonterías así, pelearon como hombres, mujeres y hasta niños, con napalm, bombas y balas de verdad. (medio millón de vietnamitas muertos, 57 mil norteamericanos).
Después de eso y como pudieron recuperaron su economía.
Ahí no hay libretas de racionamiento, sus habitantes no huyen, dentro de lo que cabe son felices.
No estoy seguro si todos queremos socialismo, pero de ser así, copiemos a Noruega, Suecia, Dinamarca, Islandia y Finlandia.
De Cuba y Venezuela sólo se pueden copiar dictadura y miseria.