Pensamiento positivo (2/2)

Soy de los que cada día que amanece da las gracias al Creador por el regalo de la vida, me concentro con optimismo en el trabajo, y los quehaceres cotidianos, le planto lucha a las adversidades que nunca hacen falta y me regocijo leyendo lecturas edificantes y pensamientos positivos como un mecanismo motivador y de autoestima. “El pensamiento positivo nos invita a no dejar nuestro estado de ánimo en manos de las circunstancias externas. Siempre tenemos el poder de escoger aquellos pensamientos que nos ayuden a sentirnos bien”, leemos en https://lamenteesmaravillosa.com/

Concluimos, con los siguientes pensamientos positivos anónimos que podemos relacionar con cualquier situación de las que vivimos. (1) “A veces lo que provoca la envidia no es tu dinero, tu carro o las cosas que tienes, porque puede que el envidioso tenga eso o más. Lo que causa la envidia es tu esencia, tu energía, lo que haces bien y él no puede, tu éxito con tu familia, tus talentos, tu aura, tu luz, tus relaciones… El cómo te manejas con valores por la vida; esas cosas que te hacen brillar y que nunca nadie te podrá apagar, eso es lo que mata a cualquier persona y lo que el envidioso daría por tener, ese brillo que viene de tu ser y que jamás podrá copiar”.

(2) El colapso educativo. “En la puerta de entrada de una universidad en Sudáfrica, fue fijado el siguiente mensaje: Destruir cualquier nación no requiere el uso de bombas atómicas o el uso de misiles de largo alcance, solo se requiere de un bajo nivel educativo, ignorancia de su historia y que sus estudiantes hagan trampas en los exámenes y ante cualquier barrera que encuentren en la vida. Los pacientes mueren a manos de esos médicos. Los edificios se derrumban a manos de esos ingenieros. El dinero se pierde a manos de esos economistas y contadores. La humanidad muere a manos de esos eruditos religiosos. La justicia se pierde a manos de esos jueces. El colapso de la educación es el colapso de la nación”.

(3) Educar para la paz. “Todo el mundo habla de paz, pero nadie educa para la paz, la gente educa para la competencia y este es el principio de cualquier guerra. Cuando eduquemos para cooperar y ser solidarios unos con otros, ese día estaremos educando para la paz”. María Montessori.

(4) Por último: ¿Sabes quién gana al final? “Al final gana quien todas las mañanas se levanta para hacer frente a la vida, a pesar de todos los problemas. Quien con lágrimas en el corazón regala siempre una sonrisa. Quien cree todavía en los sueños, en un “te quiero” dicho con el corazón, en un abrazo sincero, quien sabe llevar de la mano su propia vida, dándole un sentido…”.

J. J. Pérez López
Barrio El Manchén
Tegucigalpa, M.D.C.